viernes, 26 de mayo de 2017

Cines Astoria. Alicante. El sueño eterno. Paco Huesca García. Fundador de Cines Astoria. Director de Cinemateca de Alicante


Cines Astoria. Alicante
El sueño eterno

Paco Huesca García
Fundador de Cines Astoria. Director de Cinemateca de Alicante


Mini Cines "Astoria"
Plaza del Carmen. Alicante
Ese día proyectaban "La teta asustada" (2009). Claudia Llosa, y "Kirschblüten - Hanami" ("Cerezos en flor") (2008). Doris Dörrie
En el tablón se anuncia "Vampir-Cuadecuc" (1971). Pere Portabella


 Igual fue una idea loca. Nadie creía cuando hacía cola en las ventanillas para los mil y un papeleos que iba a ver dos minicines el el Barrio (de entonces). Era la época de la transición y una gran mayoría imaginaba que serían los primeros cines porno de la ciudad. Y yo me cabreaba porque la intención era toda la contraria. Y el estigma de abrir unos cines ahí, en mi querido Barrio, fue una losa que tuve que soportar casi durante toda su vida. Del estar loco a todo lo que se pueda imaginar fue un constante sonsonete. Fue una apuesta arriesgada a pesar que se contaba con el solar ya que era la carpintería del negocio de construcción de mi padre que llamábamos El Corralón. Fue un gran esfuerzo y hubo mucha generosidad por parte de mi madre. No fue un camino de rosas, hubo espinas, que se diluían por el fervor de cierto público entregado a un tipo de cine muy determinado. Hay que agradecer a ese público fiel que durante muchos años se citaba en los minicines. Sin él los Astoria no hubieran sido nada. Dieron a conocer a Herzog, Wenders, Fassbinder, Schlöndorff, Tanner, Rohmer, los últimos Fellini, Almodóvar... y esos títulos imposibles ver en el Alicante de entonces. Pienso que no intentaron destronar a ninguna otra sala sino ocupar un vacío existente en aquellos años. Han pasado treinta y ocho años desde aquel 25 de mayo de 1979, una fecha también marcada a fuego en la historia de nuestra ciudad. Y desde la lejanía de aquel día me pregunto muy frecuentemente si todo ese sacrificio, porque lo fue, ha servido para algo, si valió la pena. Los buenos cinéfilos pro-Astoria no lo dudan. Yo ahora no lo tengo tan claro pues me dejé media vida en ello aunque si en algo me satisface más, fue poner un granito de arena por la dignificación del casco antiguo, aunque ningún político de antes y de ahora lo ha dicho con la boca grande. Y eso, de verdad, me hubiera gustado oírlo. Uno se hace mayor y cuando los veo todavía en pie, como los árboles de Casona, malheridos me suele entrar cierta tristeza. Es normal. Gracias a tod@s los que apoyaron esa locura.
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