domingo, 20 de marzo de 2016

Tras el cristal (2). Memorias Paco Huesca García. Exhibidor cinematográfico, coleccionista, Director de la Cinemateca del Mediterráneo. Alicante (Spain)





Tras el cristal (2ª parte)

Memorias fílmicas

Paco Huesca García
Exhibidor cinematográfico, coleccionista, Director de la Cinemateca del Mediterráneo
Alicante (Spain)





Tras el cristal - Memorias Cinematográficas de Paco Huesca García





"Pecado de amor" (1961). Luis César Amadori
Sara Montiel, musa de Paco Huesca




 Entre recortes de prensa, programas de mano, carteles de la calle y "mis cines" Rex y Coliseum, mi otra cómplice, mi tía Conchín que sería la taquillera por excelencia de los Astoria, comenzó a llevarme a las salas oscuras. Parece ser que al principio no las aguantaba. 



La tía Conchín de Paco Huesca García
Foto cedida por el autor



En el cine Capitol me dedicaba a levantar y bajar las butacas de madera hasta que me llamaban la atención con ese fuerte olor a zotal que hacía ese local. Pero llegó un día con "El hijo de Rostro Pálido" con Bob Hope en que me reí tanto que hasta me caí de la vieja butaca al frío cemento de aquel cine.


"Son of Paleface" (1952). Frank Tashlin
Cartel español de "El hijo de Rostro Pálido", con Bob Hope


 En otra ocasión me llevó al Monumental en el típico programa doble de la época en donde proyectaban un seudo Robin Hood con Richard Todd. Y por lo visto, y como yo era bastante mío, la cosa me gustó e hice me llevara casi todas las tardes a ver aquella peli que no se sabe por qué debió fascinarme. Quizás fue el comienzo de mi afición a ir al cine. Y ella, Conchín, la bendita culpable. Los jueves por la tarde porque no tenía colegio. Los sábados, después del cole, con mi tía Carmela. Y los domingos todos juntos, familia al completo, con mis padres y mis tías. Era feliz. Las mañanas del domingo, después de la misa obligatoria en Maristas, me dedicaba a ver mis tesoros de recortes, programas de cine y jugar con "mis cines".



Colegio "Maristas". Avenida General Mola, 5 (hoy Avda. de la Estación). Alicante
Aquí estudió Paco Huesca. El colegio fue trasladado al polígono nuevo de San Blas, y en el solar se construyó el edificio Bulevar Plaza, en el que se instaló la FNAC


 Por la tarde tocaba cine de verdad. Especial emoción y cariño cuando íbamos al Avenida. Antes de entrar, un portero majísimo, cuajado de galones, que parecía un almirante me daba un puñado de programas de mano porque mi padre previamente le había guiñado el ojo. Yo era incapaz de pedirlos. Era muy tímido y vergonzoso. Pero era maravillosa la cara de satisfacción de mi padre cuando recibía titubeante a la vez que ansioso y emocionado el puñado de programas de mano.



El suntuoso Cine "Avenida". Rambla, 21. Alicante (España)
Entrada principal
Postal colección de Francisco Huertas Hernández



El suntuoso Cine "Avenida". Rambla, 21. Alicante (España)
Escalera
Postal colección de Francisco Huertas Hernández



 Y subíamos a la cafetería, aquella tan coquetona en el primer piso. No recuerdo lo que tomaba. Esperábamos para poder entrar una vez acabada la sesión anterior. Y es que entones ir al cine era otra cosa. Era un rito. Era muy bonito.



El suntuoso Cine "Avenida". Rambla, 21. Alicante (España)
Pantalla, palco y platea
Postal colección de Francisco Huertas Hernández


 Solíamos colocarnos de la mitad hacia adelante. Aunque cuando te tocaba el Ideal, y en primera fila, te tragabas la pantalla. O si no cuando pillabas alguna columna del patio de butacas. Eso ya era mortal pues lograbas ver la mitad de la cara de Deborah Kerr en "Tres vidas errantes".



Cine "Ideal". Avenida de José Antonio, 10 (hoy, Avenida de la Constitución). Alicante
Interior. Primer piso, columnas del pario y platea


Cine "Ideal". Avenida de José Antonio, 10 (hoy, Avenida de la Constitución). Alicante
Entrada de los años 50 con ilustración de la fachada del cine. Empresa de Alfonso Guixot Guixot
Colección de Lorenzo Guardiola



 Siempre me sentaba entre mi madre y mi tía Carmela. Una tarde dominguera fuimos al Avenida a ver "Tú y yo" con Cary Grant y Deborah Kerr. Era una de las actrices preferidas de mi padre. Un melodrama precioso. Siempre me han gustado los "melos".



"An Affair to Remember" (1957). Leo McCarey
Cartel español de "Tú y Yo", pintado por Saligó



 Hubo un momento, de esos momentos en que se inunda de luz la gran pantalla de aquel suntuoso cine Avenida, y que, a la vez, nos iluminaba a los que estábamos sentados juntos y en fila, en que sentí la imperiosa necesidad de inclinarme a un lado y a otro de mí para ver los rostros de mis padres a izquierda y de mis tías a derecha



María Luisa y Paco. Los padres de Paco Huesca García



 Me sentí como el ser más afortunado del mundo. El más feliz. No me faltaba nada. Me encontraba viendo una película, para mí maravillosa, y que jamás he olvidado junto con las personas que más quería. 



Paco Huesca García (niño) con su madre y sus tías Conchín y Carmela
Foto cedida por el autor


 Y es que esas personas, aparte de lo que eran familiarmente para mí, fueron las "culpables", las maravillosas "culpables", partícipes y cómplices, cada una en su puesto y en su rol, de esa pasión por el cine. Por eso cuando hablo del comienzo de esa colección de cine no dejo de acordarme de ellas y siento la imperiosa necesidad de hacerlo pues me consintieron poder guardar, conservar, almacenar y aguantarme -que no es poco- esa enloquecida pero sana pasión por el cine.



"Sergeant Rutledge" (1960). John Ford
Cartel español de "El Sargento Negro". Obsérvese que no hay dibujo sino fotos


 Luego vendría tener que usar el pantalón largo para que me dejaran ver pelis. Funcionó con "El sargento negro" en el cine Casablanca y "Siega verde" en el cine Ideal, y es que el portero era un auténtico hueso. No tuve suerte con mi idolatrada Sara en "Pecado de amor", que me tocó verla en el frío cemento del "gallinero" del Ideal porque allá arriba hacían la vista gorda. Con el tiempo vendrían los dobletes, como a hurtadillas, a escondidas, como si fueran verdaderos pecados mortales. 




"Verd Madur" ("Siega Verde") (1960). Rafael Gil
Jeanne Valérie, auténtico sex-symbol, en esta adaptación de la novela de Josep Virós "Verd Madur"


"Verd Madur" ("Siega Verde") (1960). Rafael Gil
Jeanne Valérie (Jana), tras una roca


 Luego mis tripletes en Bilbao en mi época de estudiante universitario, los domingos. Mis idas a Madrid con mis padres para ver cine de arte y ensayo, que se decía en la época. Yo les marcaba los estrenos y ellos jamás se opusieron. Igual pasó más tarde con los festivales de Donosti o con Londres o Biarritz. ¡Cuántos recuerdos! 



Paco Huesca García. Foto juvenil
Imagen cedida por el autor


Paco Huesca y la actriz francesa Leslie Caron
Festival de Cine de San Sebastián. 1978



 Mientras la colección se hacía grande, aunque siempre me faltó el tiempo para poder saborearla. Creo que nunca llegué a hacerlo. Más tarde vendría, cuando aquel juego de niñez se hizo realidad.



Paco Huesca



Publicar un comentario