miércoles, 2 de marzo de 2016

"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo - Carmen Parra López. Madrid (España) - De D. Miguel de Unamuno a Miguel Picazo





"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo
De D. Miguel de Unamuno a Miguel Picazo

Carmen Parra López
Madrid (España)






"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo
Aurora Bautista (Tula) y Carlos Estrada (Ramiro)




Título original: La tía Tula 


Año:1964

Duración:109 minutos


País: España

Director: Miguel Picazo 




Cóctel de presentación de "La Tía Tula" (1964), con el director Miguel Picazo y Pepe López Moreno y su mujer




Guión: José Miguel Hernán, Luis Sánchez Enciso, Manuel López Yubero, Miguel Picazo (Novela: Miguel de Unamuno)



Miguel de Unamuno y Jugo
Autor de la novela "La Tía Tula" (1921)
Fotografía de Meurisse. 1925




Música: Antonio Pérez Olea

Fotografía: Juan Julio Baena (Blanco y Negro)


Juan Julio Baena 
Un excepcional director de fotografía



Reparto: Aurora Bautista, Carlos Estrada, Enriqueta Carballeira, Irene Gutiérrez Caba, Laly Soldevilla, Paloma Lorena, Paul Ellis, Emilia Zambrano, Coral Pellicer, Montserrat Julió, Chir Bermejo, Esmeralda Adam, Margarita Calahorra, María Hevia, María Teresa Dressel, Mari Loli Cobos, Carlos Sánchez Jiménez, Juana Azorín, Ricardo Díaz, Lola Marquerie, Miguel Armario, José María Prada, Julia Delgado Caro, Fanny Maral, Lola Gaos

Productora: Eco Films / Surco Films

Género: Drama

Sinopsis:
 A la muerte de su hermana Rosa, Tula recibe en su casa la compañía de su cuñado Ramiro. La convivencia entre Tula y su cuñado, al principio, no está exenta de roces y tensiones, sobre todo cuando Emilio, que desea casarse con Tula, pretende que Ramiro haga valer su influencia sobre ella para facilitarle sus planes de boda. Pero Ramiro se siente atraído por su cuñada, atracción que se ve favorecida por la vida en común. (FILMAFFINITY)




"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo
Cartel




 Miguel Picazo adapta en la mitad del pasado siglo la obra de Miguel Unamuno, “La tía Tula”, de una forma libre y subjetiva. La fecha original de edición de la novela fue el año 1921, aunque el autor la escribió en 1907. 


Miguel de Unamuno: "La Tía Tula" (Novela)
Editorial Renacimiento. Madrid. 1921
Primera edición



 Sin duda la película trata de salvar el salto temporal y situar la acción en torno al tiempo en que se rueda. En la España de los sesenta es perfectamente comprensible la temática que nos muestra Unamuno a pesar del tiempo transcurrido, nada de lo que se refleja en la pantalla nos resulta anacrónico.


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo
Carlos Estrada (Ramiro) y Aurora Bautista (Tula)


 La linealidad temporal se reduce a un espacio más corto que en el libro, donde la trama comienza mucho antes y finaliza mucho después en la vida de los personajes. Pero lo importante, y a lo que hay que ir inexcusablemente, es el punto en torno al cual el autor construye una de sus novelas, o nivolas, esenciales: el andamiaje moral de una realidad que la protagonista, Tula, lleva en sí misma y que arrastra cual riada agobiante y desbordada a todo cuanto se pone por delante. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Aurora Bautista (Tula) y los niños Mari Loli Cobos (Tulita) y Carlos Sánchez Jiménez (Ramirín)



 Se habla de instinto maternal, de ascetismo religioso, deseo de imitar a la Virgen, yo no veo nada de eso. Veo a una mujer - con un erotismo latente que ella misma no percibe – que construye muros de dentro a afuera, de sí misma hacia los demás. Cada ladrillo que añade a su cerrazón es como un espejo en el que Unamuno refleja su concepto de religión, esa religión que no es la dulce doctrina que la Iglesia trata de hacernos tragar con las promesas de recompensas, es el egoísmo desnudo y seco que se quiere imponer sobre el otro, lo que tú eres, lo que quieres que se haga, la obligación en su modo más radical. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo
Aurora Bautista (Tula). Una mujer de erotismo contenido por la presión social



 Introducirnos en el pensamiento de Unamuno supondría demasiado extenderse para intentar comentar el film, pero que no quepa duda que este recoge fielmente su idea del amor y de la religión, imbricados en un nudo gordiano de difícil solución. Amor de Tula, amor de compasión, amor materno, amor a Dios, siempre y cuando todo ello lleve a decorar el mundo, su realidad, a su antojo. No caben grietas ni rendiciones. El deber por el deber, pero más duro aún en que la ética kantiana. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Aurora Bautista (Tula) y Mari Loli Cobos (Tulita)



 Sus sobrinos, hijos de su hermana fallecida Rosa, son suyos. No son sobrinos. Su hermana ha muerto pero esa muerte ya no duele porque era el medio para el fin de Tula, ser madre virgen. No hay problema que ella no resuelva, no hay destino que ella no sepa enderezar, o destrozar como se verá. Tanto el libro, mucho más duro y reseco en su argumentación y temática, como la película, dan un giro que Tula no puede, ni tal vez quiere, cambiar. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Aurora Bautista (Tula) arregla el pelo a Mari Loli Cobos (Tulita)


 El personaje masculino, su cuñado Ramiro, es el hombre cuyo amor es puramente sensitivo, nacido de la necesidad animal de apareamiento. No hay apenas referencias al dolor, al duelo por la esposa muerta. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Carlos Estrada (Ramiro) postrado en sillón



 El tiempo pasa y él, como ser primario, siente que la llama del deseo crece de una forma directamente proporcional al rechazo que encuentra en su cuñada a un posible arreglo matrimonial. Esta situación se refleja con los intentos, escarceos del hombre sobre Tula, primero de palabra, luego de acción. Ella recurre a la confesión, pero no recurre por necesidad de consejo si no de desahogo. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo
José María Prada (Sacerdote) y Aurora Buatista (Tula) en el confesionario



 No quiere oír ninguna advertencia, tiene su fundamento ético corriéndole por la sangre. No acepta el matrimonio son su cuñado (ahora sí hay que pensar en su hermana), no acepta que ellos se vayan porque ella es la madre de los niños. Ella acopla el mundo, ama por compasión, reparte ropa entre los pobres, se divierte con sus amigas tan raídas como ella por la apariencia y el recato. Pero su mano no alcanza a colocar a Ramiro donde debe. Ramiro, como hombre, sigue con un fuego interno que encontrará sofoco en el primer lugar que encuentre. Y lo hace en el cuerpo de una prima de su esposa y cuñada a la que conoce en el pueblo de la familia durante el verano, y no de forma consentida, es una violación pura y dura. Tula no sabe nada, ella sigue descansando al séptimo día de ese universo que ha creado y pretende perpetuar. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Aurora Bautista (Tula) y Enriqueta Carballeira (prima de Rosa)



 Al final, la muchacha, embarazada, reclama a Ramiro su paternidad y su responsabilidad. Tula reacciona como debe: el inmediato matrimonio de la joven con su cuñado. La nueva familia debe marcharse al pueblo. Es al final cuando desde el fondo de su corazón, Tula da por sentado que ha perdido en su apuesta contra el mismo sino. Ella amaba, amaba como mujer. Al ver marchar a su única familia se desgarra levemente el equilibrio sostenido de forma irracional durante tanto tiempo. 


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Aurora Bautista (Tula) y la despedida en el tren



 En este punto he de añadir que la película inyecta algo de humanidad y sensibilidad al papel de Tula –inconmensurable Aurora Bautista–, en la obra original es doloroso leer cómo transcurre el tiempo y todos los que rodean a Tula son “abducidos” por su forma de entender el mundo. Ven a través de ella. Es un Demiurgo que coloca a cada quien en su lugar. Y tan fuerte es su presencia, su mano dominante, que incluso tras su muerte, sigue vigente la dictadura de su pensamiento excluyente y exclusivo.


"La Tía Tula" (1964). Miguel Picazo 
Cartel azul




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Comentarios de nuestros lectores:




- Santamaria Lucie: "Unamuno. Un des premiers auteurs avec qui je suis rentrée dans la litterature espagnole"


Miguel de Unamuno: "Le sentiment tragique de la vie"
Recteur de l'Université de Salamanque. Traducteur: Marcel Fauré Baulieu
Éditions de la Nouvelle Revue Française. 35 & 37, Rue Madame. Paris. 1917


- Eboli Smith: "Don Miguel de Unamuno, gloria de las letras. Favorito de mi padre, no tanto mío. Pesado. Nunca vi la película"


- Francisco José Sánchez Pescador Yriarte: "Asombroso retrato de la realidad franquista de la postguerra. 
 Tiempos asquerosos de dirigismo moral católico"

- José Agustín Gilabert Ortega: "Aquel baile de los "chinitos"... Laly Soldevila"

Norman Guzmán: "Reflejo sutil de una época y de cómo decir lo indecible bajo un régimen controlador"

María Del Loreto Martínez Mondéjar: "Pues lo que me recordó esta película es la voz de la protagonista Aurora Bautista. Me gusta mucho. La recuerdo en Locura de Amor Con Sara Montiel. 
 Una actriz, me refiero a Aurora, que forma parte de mi infancia. Las películas que ves en la televisión y que recuerdas. Esa cara, esa voz tan seria, tan educada, tan señora, o, quizás, tendríamos que decir señorita, puesto que no está casada. 
 Todo lo que la religión no ha dejado disfrutar a las mujeres. La religión y el qué dirán, querer o tener un deseo y aguantarse porque está mal, es pecado, yo lo he vivido. La obligación de ir a misa en el pueblo todos los domingos si no eras señalada como pecadora. Bueno esa era la forma de vivir y no hace tantos años. Me ha recordado también La niña de luto en aquellas épocas. Desde luego, qué tristeza y todo pecado. Ser mujer era lo peor. Menos mal que todo cambia"


"La niña de luto" (1964). Manuel Summers
María José Alfonso (Rocío Vázquez Romero)


Norman Guzmán: "A eso me refiero, a la represión del ser ante las normas y estatutos y cómo contar una historia de este talante, bajo la égida de un régimen impositor de normas y estatutos. Como alegoría resulta excelente, valiente e inquietante"

- Irene Valdés: "Conozco el pueblo donde se rodó"

- Maria Gabriela Meyer: "Muestra el puritanismo de esa época"

Francisco José Sánchez Pescador Yriarte: "Los jóvenes antifranquistas estábamos tan huérfanos de estas clases de películas, que no me preguntéis la de veces que la vi.
 Todavía no me explico como pudo colocarse este Gol a la Censura.
 La disfruté encantado"


Carreras de estudiantes tras una manifestación clandestina en los años 60 durante la dictadura militar católica de Francisco Franco
Universidad Complutense. Madrid (España)



- Rosebud Tienda de Cine: "Un gran texto y una magnífica película, a revisar tantas veces como se quiera, no se agota"



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