miércoles, 5 de agosto de 2015

"Mis películas favoritas" (7). Autobiografía fílmica - Francisco Huertas Hernández. Alicante (España)






"Mis películas favoritas" (7)
Autobiografía fílmica

Francisco Huertas Hernández
Alicante (España)




 "Le salaire de la peur" (1953). Henri-Georges Clouzot




 Lean las entregas anteriores:
- Las películas favoritas de Francisco Huertas Hernández. Autobiografía fílmica



 Desde que los griegos inventaron la filosofía la mente humana ha dividido lo real en imagen y concepto. Fue Platón el filósofo que sostuvo que existen dos mundos paralelos: el de las apariencias, formado por imágenes en movimiento; y el de las realidades, en el que están las formas o ideas inmóviles y eternas de las que toda imagen es una copia.

 Hegel escribió sobre "el esfuerzo del concepto" en el que el filósofo prescinde de los sentidos para elevarse al ser abstracto -aunque real- del mundo.

 Siglos de filosofía han colocado al ser humano en disposición de desentrañar -"desvelar"- lo escondido detrás de las imágenes cambiantes que captamos a través de la vista, el principal de los sentidos, y el oído.

 Y, sin embargo, la fascinación por las imágenes no sólo no ha sucumbido al "imperio" del concepto racional, sino que ha renacido siempre con mayor fuerza.

 La naturaleza -aunque entendida en su unidad racional, siempre golpeando al hombre con su ímpetu irracional-, el arte y la propia imaginación interior del ser humano han sido freno y estímulo para la razón en su afán de control del universo.


 Y el cine es, entre las artes, la que más tiene de naturaleza y no menos de imaginación o fantasía proyectada por sus autores y espectadores.

 El cine, al fin, es un río de imágenes -las que discurren en la pantalla y las que el público recibe al asociarlas con las suyas propias-. El cine es un río heracliteano, en el que todo fluye, con el ímpetu de la naturaleza y con la realidad del misterio. ¿Qué misterio más grande para la mente humana que lo diverso, que lo cambiante, que lo temporal?

 Y en esas estamos: para sentir el cine -en sus más elevadas cumbres o profundas corrientes- como gran arte, es necesario el doble movimiento del espíritu humano: el deleite de lo sensible en las imágenes móviles y fugaces, y su interpretación o "asimiento unitario" en la razón.

 Imaginación y entendimiento al servicio del placer y el conocimiento que el cinematógrafo como arte y conquista del espíritu humano ofrece al espectador activo.

 Éste es el problema con el cine de entretenimiento actual: carece de unidad racional y de un público preparado para interpretarla. Aunque toda interpretación racional en arte sólo tiene sentido tras la emoción sensible.


 Aquí van algunas de esas películas que despertaron en mí emoción, y me persiguieron en el esfuerzo de entender el mundo a través de sus imágenes.




- "Le salaire de la peur" (1953). Henri-Georges Clouzot


"Le salaire de la peur" (1953). Henri-Georges Clouzot




- "Cría cuervos" (1976). Carlos Saura





"Cría cuervos" (1976). Carlos Saura





- "Det sjunde inseglet'' (1957). Ingmar Bergman 





"Det sjunde inseglet'' (1957). Ingmar Bergman





- "The Ten Commandments" (1956). Cecil B. DeMille



"The Ten Commandments" (1956). Cecil B. DeMille




- "La Jetée" (1962). Chris Marker



"La Jetée" (1962). Chris Marker




- "Rocco e i suoi fratelli" (1960). Luchino Visconti




"Rocco e i suoi fratelli" (1960). Luchino Visconti




- "Viridiana" (1961). Luis Buñuel



"Viridiana" (1961). Luis Buñuel




- "La Marsellaise" (1938). Jean Renoir




"La Marsellaise" (1938). Jean Renoir




- "The Time Machine" (1960). George Pal 




"The Time Machine" (1960). George Pal





- "Au hasard Balthazar" (1966). Robert Bresson



"Au hasard Balthazar" (1966). Robert Bresson





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