miércoles, 15 de julio de 2015

Franco, censor de cine - Paco Huesca García. Alicante. España





Franco, censor de cine
La tosecita del dictador

Paco Huesca García

Programador, cinéfilo, empresario cinematográfico y promotor cultural

Alicante (España)




Dos dictadores fascistas: uno real y otro cinematográfico.
Francisco Franco Bahamonde (a la izquierda). Jefe del Estado en España (1939-1975) tras un golpe de estado y una guerra civil
Charles Chaplin interpretando a Adenoid Hynkel (a la derecha). "The Great Dictator" (1940). Charles Chaplin



 Sesión de cine en el Palacio del Pardo. La sala privada del general Franco ofrece un programa doble que ya ha sido debidamente impreso y que incluye el inevitable No-Do y el estreno de una película en rigurosa primicia. Las suntuosas butacas tienen como ocupante privilegiado -naturalmente- al propio Franco y, quizás, algún invitado de excepción que estará menos atento a la pantalla que a los inescrutables cambios de expresión del general.



Carmen Polo, y su esposo, el general Francisco Franco
Palacio del Pardo
Madrid (España)
Franco con su esposa y Juan Cobos portando la palma del Caudillo en un Domingo  de Ramos (© Juan Cobos)


Palacio Real del Pardo
Calle de Manuel Alonso s/n
Madrid
Residencia del general Franco
Foto antigua



 Los pocos testimonios que quedan de aquellas sesiones reservadas cuentan que el dictador, siempre discreto, expresaba su desagrado con una leve tosecita. Poco más se sabe sobre los gustos y debilidades de Franco, salvo que era un apasionado cinéfilo. Y que, mientras en la oscuridad de la sala apenas exteriorizaba su disgusto con un mínimo golpe de tos, puso en marcha una de las maquinarias censoras más implacables, extensas y arbitrarias del siglo XX.



Multa franquista por usar nombres vascos en la calle
Las Arenas (Vizcaya). 21 de octubre de 1938
Ejemplo de absoluta censura de la libertad de expresión

Censura radiofónica
Listado de canciones "no radiables" dirigido por el Delegado Provincial en Alicante del Ministerio de Información y Turismo al Director de Radio Alcoy
Alicante, 5 de octubre de 1974


Censura en carteles de cine
"Muere una mujer" (1965). Mario Camus
A la izquierda el cartel censurado: desaparece el pecho femenino




 A lo largo de cuarenta años, los que median entre marzo de 1937, cuando la censura empezó a operar en la zona "nacional" y 1977, momento en que fue suprimida por decreto bajo el primer gobierno de Suárez, toda la producción destinada a las pantallas tuvo que superar el visto bueno de los censores, bueno, la tosecita del dictador 


"Viridiana" (1961). Luis Buñuel
La mejor película española de todos los tiempos fue rodada por el director aragonés exiliado en México. Se le permitió entrar en el país.
 El filme representó a España en el Festival de Cannes de 1961. Causó sensación. 
Pero, al día siguiente, el periódico del Vaticano "L'osservatore romano" publicó el 21 de mayo de 1961 un durísimo artículo tildándola de blasfema y pidió la excomunión de quienes la vieran.
 "Una serie inqualificabile di elementi blasfemi ed erotici e un problematicismo ateo che riesce solo a disgustare"
El gobierno español retiró la película y destruyó todas las copias.
Se salvó porque era una coproducción con México.
Hasta 1977 no se estrenó en España



 Obras maestras como "ROMA, CITTÀ APERTA", "EXTRAÑOS EN UN TREN", "SENSO", "EL APARTAMENTO", "VIRIDIANA", "LOLITA", "AL FINAL DE LA ESCAPADA", "ARROZ AMARGO", "LA DOLCE VITA", "CON FALDAS Y A LO LOCO", "DUELO AL SOL", "UN TRANVÍA LLAMADO DESEO", "BREVE ENCUENTRO", "DESAYUNO CON DIAMANTES", "EL GRAN DICTADOR"... y tantísimas otras que reflejaron la evolución cultural de siglo XX , quedaron fuera de nuestras pantallas, o tuvieron que esperar a la muerte del dictador para que pudieran verse en nuestro país.


 Se prohibió el neorealismo, la nouvelle vague, el free cinema, la producción del cine del este, el cine político latinoamericano, e, incluso, realizadores estadounidenses de finales de los sesenta (Altman, Scorsese, Coppola, Allen...), creando un enorme vacío cultural.
 Directores como Bergman, Antonioni, Godard y Fellini eran considerados "paganos", o Rossellini, tildado de "filocomunista", o Pasolini, doblemente anatemizado por su condición de marxista y homosexual, fueron rechazados o sometidos a sangrías, hasta el punto que su cinematografía tuvo una presencia meramente testimonial en nuestro país.



"I Racconti di Canterbury" (1972). Pier Paolo Pasolini
Película prohibida en España




 Y es que detrás de la censura, la madame, que su sombra era muy alargada, andaba la tosecita del dictador. Pero él si veía, y muy cómodo, todas las pelis. Jo, ¡qué cabrón!



Francisco Franco y el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, miran monitores de televisión, un nuevo y poderoso medio de propaganda y manipulación al servicio de la dictadura
Probablemente en el Palacio del Pardo
Entre 1966 y 1969




*****

Comentarios de nuestros lectores:


- Francisco José Sánchez Pescador Yriarte: "Con un mal gusto horrible para el Cine, las pelis que más le gustaban eran las intrascendentes de cowboys, las folklóricas de pandereta y esas históricas de cartón piedra malísimas.
 Le exhibieron de estreno una película española titulada EL CRUCERO BALEARES. Al término de la proyección se levantó muy enfadado y ordenó la destrucción del film y de todas sus copias. Y asustados cumplieron el mandato.
 Así que hoy no sabemos que leche pasaba para cabrear a Franco hasta ese extremo.
 Tan sólo quedó la reseña artistica en un papel
 La tengo por ahí, pero no a mano. La tendría que buscar si algún interesado la pide"


"El crucero Baleares" (1941). Enrique del Campo
Con Roberto Rey, Marta Ruel, Tony D' Algy, Manuel Kaiser, Juan Espantaleón


Título original: El crucero Baleares
Año: 1941
Duración: 85 minutos
País:  España
Director: Enrique del Campo
Guión: Antonio Guzmán Merino
Música: Manuel L. Quiroga
Fotografía: Hans Scheib, Francesco Izzarelli 


Productora: RKO Radio Pictures / Radio Films Española


Sinopsis: En la madrugada del día 6 de marzo de 1938, la escuadra republicana, bajo el mando del almirante González Ubieta, logra en aguas de Cartagena un impacto directo bajo la línea de flotación del crucero Baleares, que escoltaba un convoy con destino a Palma de Mallorca. Rematado por la flota enemiga, el buque de guerra nacionalista fue hundido irremisiblemente, arrastrando tras de sí cerca de 800 víctimas -incluido el almirante Vierna, comandante de la flota- y sobreviviendo 435 tripulantes gracias a la acción de tres destructores británicos.

 La película fue exhibida en pase privado el 10 de abril de 1941 en el Ministerio de Marina de Madrid, ya que fue prohibida por las autoridades franquistas, ordenando su destrucción y no llegándose a estrenar comercialmente pese a su anuncio para el 12 de abril de 1941, en el cine Avenida de Madrid. (FILMAFFINITY)

- Francisco José Sánchez Pescador Yriarte: "El almirante Estrada, casado con mi tía-abuela Matilde es el de la boina. El comentario a tinta es de su hija Josefina en su álbum heredado por mi, al no tener hijos ni sobrinos directos.
Cuando rodaron la película EL CRUCERO BALEARES, Rafael Estrada Arnaiz era ya contralmirante y Subsecretario de la Armada en el Ministerio, antes de ser Vicealmirante y Capitán General del Estrecho en San Fernando (Cádiz).
De todo esto se desprende mi interés por la desaparecida película y la ficha de ella en mi poder"


"A bordo del Crucero Baleares. Guerra Civil de España. 27 de marzo de 1937. Papá (Comandante del Crucero) - Francisco Moreno (Almirante de la Escuadra) - Francisco Regalado (Jefe de Estado Mayor)"
Imagen de la colección privada de Francisco José Sánchez Pescador Yriarte


- Francisco José Sánchez Pescador Yriarte: "Alfiler de corbata de plata con la silueta del crucero BALEARES que se quedó sin peli. (objeto de ese familiar politico ferrolano)"


Alfiler que representa el Crucero Baleares
Imagen de la colección privada de Francisco José Sánchez Pescador Yriarte



- Francisco Huertas Hernández: "Estoy infinitamente agradecido de esta lección de historia recuperada, -usando este blog de cine- que nos ofreces José. En los muchos sinsabores y cientos de horas que lleva hacer este blog, son estos pocos momentos los que merecen la pena. Cuando, de repente, la investigación y el descubrimiento asoman sin pensarlo con nuestros amables lectores"


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