viernes, 22 de mayo de 2015

"Marnie" y el psicoanálisis 1. Cristina Sánchez Ferri. 1º Bach C. Psicología. IES Dr. Balmis. Alicante. España



TRABAJO SOBRE PSICOANÁLISIS A PARTIR DE TEXTOS Y PELÍCULAS

LIBIDO, INCONSCIENTE Y SUEÑOS

“MARNIE” (1964). Alfred Hitchcock

1ª Parte

Alumno: Cristina Sánchez Ferri
Asignatura: Psicología
Profesor: Francisco Huertas Hernández
Clase: 1º Bachillerato C
Curso: 2014-2015
IES Doctor Balmis
Alicante (España)





"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock




1ª PARTE. PSICOANÁLISIS: 

LIBIDO, INCONSCIENTE Y SUEÑOS 



1. a) ¿Qué es el psicoanálisis

 El psicoanálisis es una terapia para tratar enfermedades mentales iniciada por el Dr. Sigmund Freud. Esta terapia se basa en la asociación libre de palabras, consiste en una conversación entre psicoanalista y paciente sin aparente sentido en la que escapan partes del inconsciente del paciente, el psicoanalista entonces ha de reunir este material para encauzar la conversación y forjar una interpretación de lo oculto. Cuando se encuentra el origen del trauma, éste es aceptado por el paciente, y, por tanto, los síntomas desaparecen. Este trauma genera los síntomas como sublimación de la energía vital (libido), que, al no poder ser expulsada, se desvía generando síntomas como parálisis o ceguera. 


Sigmund Freud en su casa de Viena



b) Resume en una página como máximo qué eran las reuniones de los miércoles basándote en la introducción de Herman Nunberg

 Las reuniones de los miércoles tienen su origen en el año 1902. Estas reuniones surgen de la necesidad de Freud de comunicar sus descubrimientos a personas de mente abierta, capaces de escapar de las creencias de su tiempo para buscar respuestas completamente diferentes que, por su carácter revolucionario, impactante e innovador no serían comprendidas ni compartidas fácilmente por la sociedad. Desde escritores hasta médicos pasando por educadores se reunían cada miércoles (originalmente en el departamento de Freud) para compartir esas respuestas y también preguntas que el mundo todavía no estaba preparado para escuchar. La necesidad de un líder para los componentes de las reuniones y la de Freud de encontrar a gente dispuesta a intentar comprenderle o al menos discutirle dieron lugar a esta asociación.



Sigmund Freud Museum (Haus)
Berggasse 19
Wien
Wartezimmer (sala de espera)
Aquí comenzaron las reuniones de los miércoles



 En 1910 el lugar de celebración de las reuniones pasó a ser el Colegio de Médicos (Doctoren Collegium). Todos ellos tenían en común el descontento con la educación, la sanidad y el sistema en general coetáneo a ellos, ya que ansiaban encontrar la forma de comprender al ser humano de una forma más completa, menos convencional. Además de tratar temas de psicología generales y conflictos impersonales (sin hablar de sujetos allí presentes o relevantes), discutían también sobre su propia experiencia, tratando de encontrar respuestas no sólo en sus pacientes, sino en ellos mismos. 

 Uno de los primeros temas tratados en la sociedad fue el descubrimiento de la influencia del paciente en el psicólogo, este fenómeno se denominó más tarde contratrasferencia. En los primeros años de la Sociedad al grupo le costaba seguir a Freud, ya que mientras él ya había implantado “los cimientos de su enorme edificio” el resto eran principiantes que ni siquiera tenían toda la información que podrían tener sobre el psicoanálisis. A medida que los participantes cogían práctica como analistas y experiencia y soltura en las reuniones, estos admiraban más a su líder, que dirigió las reuniones de una manera precisa, paciente (siempre que las ideas expuestas no contradijeran las bases de su teoría) y además, orientaba siempre la conversación sin dejar que esta comenzara en un tema para desembocar en otro. Con el tiempo, “las resistencias” que tenían los componentes de la Sociedad dejaron ver su necesidad de respirar aire de la superficie, esta necesidad se vio clara en las reuniones, cuando las ideas de ciertos componentes comenzaban a estar más cerca de psicologías superficiales (de la superficie) que de la cloaca oscura y sucia en la que se encontraba en psicoanálisis. De esta forma, los componentes de la Sociedad que comenzaban a desviarse de la corriente fueron abandonando la misma; de manera que esta, paulatinamente, acabó estando formada por verdadero seguidores que compartían las ideas de Freud. Esto permitió mucho más el avance y una mayor precisión de las reuniones, estas comenzaron a tratar temas mucho más sustanciales y concretos. 


Sigmund Freud es nombrado Doctor Honoris Causa en Estados Unidos
Group photo taken at Clark University. Worcester.
 September 10, 1909. 
Prints & Photographs Division. Library of Congress


 A partir de la Sociedad originaria se desarrollaron la Sociedad Vienesa y la Asociación Psicoanalítica Internacional. Este conjunto fue disuelto en 1938 cuando Hitler ocupó Austria. 




Burgtheater
Ringstrasse
Wien
Litografía coloreada de 1900




c) ¿Quiénes participaban? 

Otto Rank (22 de abril de 1884, en Viena - 31 de octubre de 1939, en Nueva York), de nacimiento Otto Rosenfeld, fue un psicoanalista, escritor y profesor austríaco. Trabajó junto a Sigmund Freud durante veinte años y editó dos importantes revistas sobre psicoanálisis. 

Karl Abraham (3 de mayo de 1877 en Bremen - 25 de diciembre de 1925en Berlín) fue un psicoanalista alemán, uno de los primeros discípulos de Sigmund Freud, con quien mantuvo correspondencia. En una ocasión Freud se refirió a él como «mi mejor alumno». 

Carl Gustav Jung (Kesswil, cantón de Turgovia, Suiza; 26 de julio de 1875 - Küsnacht, cantón de Zúrich, id.; 6 de junio de 1961) fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda. 

Alfred W. Adler (Viena, Austria, 7 de febrero de 1870 - Aberdeen, Escocia, 28 de mayo de 1937) fue un médico y psicoterapeuta austríaco, fundador de la escuela conocida como psicología individual.1 Fue un colaborador de Sigmund Freud y cofundador de su grupo, pero se apartó tempranamente de él, en 1911, al divergir sobre distintos puntos de la teoría psicoanalítica. 

Sándor Ferenczi (7 de julio de 1873, en Miskolc, Hungría - 22 de mayo de1933, en Budapest, Hungría), médico y psicoanalista húngaro. 

Hans Sachs (10 de enero de 1881 en Viena - 10 de enero de 1947 en Boston) fue un psicoanalista austríaco, jurista y temprano colaborador de Sigmund Freud. 

Ludwig Binswanger (13 de abril de 1881 – 5 de febrero de 1966) fue un psiquiatra suizo pionero en el campo de la psicología existencial. Su abuelo (igualmente llamado Ludwig Binswanger) fue el fundador del "Bellevue Sanatorium" en Kreuzlingen, y su tío Otto Binswanger fue profesor de psiquiatría en la Universidad de Jena. 

Carl Alfred Meier (n. 19 de abril de 1905, en Schaffhausen, Suiza – 1995) fue un psiquiatra suizo, analista y erudito. 

Sabina Naftulovna Spielrein (Rostov del Don, Rusia, 7 de noviembre de 1885 – Rostov del Don, Unión Soviética, 12 de agosto de 1942) fue una psiquiatra y psicoanalista rusa de origen judío. Fue una de las primeras mujeres en la historia del psicoanálisis, siendo su principal aporte teórico la elaboración del concepto de «pulsión destructiva y sádica» con base en el cual Freud desarrollará más tarde la pulsión de muerte. 


Comité Secreto de Vigilancia de los Principios Psicoanalíticos
O. Rank, K. Abraham, M. Eitingon, E. Jones (arriba)
Sigmund Freud, S. Ferenczi, G. Sachs
Berlin 1922
Como se observa, varios de ellos procedían del núcleo inicial de la Sociedad de los Miércoles



2. b) ¿Cómo era la casa de Sigmund Freud en Berggasse 19, de Viena? 

 En ella el Dr. Freud estableció su consulta médica en 1891. Allí trabajó y vivió durante 47 años, hasta que fue obligado en 1938 a huir a Londres desde la Viena del régimen nazi. Hoy en día en esta casa-museo se encuentran objetos y documentos únicos que ayudan a la comprensión del método del Psicoanálisis. Asimismo, se puede ver la sala en la que se efectuaban las reuniones de los miércoles. El archivo y la biblioteca, que con más de 38.000 volúmenes es una de las bibliotecas sobre psicoanálisis más grandes del mundo, proporcionan una base importante para la investigación de muchos científicos e instituciones académicas. 


Berggasse, 19
Wien
Casa de Sigmund Freud


Folleto del Sigmund Freud Museum
Berggasse, 19
Wien



3. Explica cómo eran las discusiones de la Sociedad de los miércoles con el trabajo expuesto por Otto Rank sobre el incesto

a) Resumen de media página. 

 El documento al que esta actividad hace referencia sintetiza la esencia de una de las muchas reuniones celebradas por la Sociedad cada miércoles. 
 Esta, en concreto, es una crítica por parte de todos los asistentes al trabajo sobre el incesto expuesto por Otto Rank. Suponemos que el método y las pautas seguidas en esta son las mismas para el resto. En todas ellas, por tanto, primero se expone el tema a tratar, es decir, uno de los participantes en la reunión habla sobre su trabajo dando los argumentos precisos y tratando de hacer llegar al resto la base de sus ideas. Después, hablan los participantes por turnos sorteados. En las diferentes intervenciones del resto de asistentes se critica el trabajo expuesto, por tanto, se muestran los puntos a favor y en contra que cada uno tiene y además, se añaden consejos o puntos de la exposición que al orador le hace falta mejorar. El Dr. Freud también aporta tanto su opinión como su autoridad, defendiendo sus ideas también y evitando que el tema se disperse, este trata siempre de mantener la conversación lo más centrada posible y trata de aportar a esta el carácter más preciso y completo. Además Freud señala puntos a mejorar independientes de la idea del tema, sino relacionados con la manera de expresar, argumentar y transmitir las ideas propias. Todos ellos mantienen una conversación formal cargada de contenido y referencias a numerosas obras, mitos, personajes, etcétera. 



Otto Rank (Otto Rosenfeld) (1884-1939)
Psicoanalista



b) Intervenciones de los demás miembros. 

 Frey señala algún fallo de vocabulario de Rank en su discurso. Apunta además su excesiva interpretación (esta crítica será ofrecida por varios de los participantes, ya que en este momento todavía carecen de una gran capacidad psicoanalítica). Para Frey el hecho de que Edipo quite la espada a su progenitor no es una señal clara de castración del mismo, ya que Edipo ni siquiera era consciente de que a quien quitaba la espada era su progenitor. En resumen, Frey no comparte la relación de ciertas acciones mitológicas con acciones sexuales interpretadas desde el psicoanálisis. Por último añade que Rank se ha limitado a resumir el contenido de su trabajo sin aportar algo más. 

 Reitler tacha el discurso de superficial, ya que dice del mismo que necesita de una investigación más profunda del papel de la penitencia. Este también incluye el ejemplo de odio paterno de Dios Padre, que mata (aunque no directamente, ya que “deja morir”) a su hijo Jesucristo; y menciona también la presencia del incesto en canciones de la sociedad joven, de los estudiantes concretamente. En general, Reitler toma en serio el asunto y juzga favorablemente el discurso de su compañero. 

 Deutsch cede su turno ya que considera resumida su opinión en los apuntes de Reitler

 Häutler resalta la falta de orden en la estructura del ensayo, además añade que hubiera sido preciso resaltar con mayor claridad e ímpetu los aspectos realmente importantes y que llevan a la discusión del discurso. Este opina también que en lugar de adentrarse y profundizar los temas importantes, Rank se ha limitado a enumerar ejemplos de obras literarias en las que aparece el incesto. Además muestra desacuerdo con la opinión de Otto Rank de que todo material está relacionado con su autor, es decir, que todas las obras, ya sean literarias, pictóricas… son el reflejo del inconsciente de quienes las realizan. Él también comparte el exceso de interpretación. 

 Hitchsmann califica al incesto como patológico, es decir, como una enfermedad con origen no psíquico sino mental, es decir, excluye el trauma psicológico de entre las causas del mismo. Además, critica también la falta de profundidad del orador, opina que su discurso no ha sido más que una síntesis del complejo de Edipo de Freud. Hitchsmann destaca también que “no siempre el amor entre parientes tiene que tener raíces incestuosas” y por último, considera que el orador está errando al limitarse a observar el asunto desde un único punto de vista. 

 Federn se muestra sorprendido y destaca la importancia del discurso de Rank. Bajo su opinión lo necesario para hablar de este asunto con la información necesaria, sería investigar sobre la evolución histórica del incesto, para poder comprenderlo desde sus orígenes hasta la actualidad. Este considera a las Euménides (deidades de la mitología griega que regían el destino de los hombres, eran personificaciones femeninas de la venganza que perseguían a los culpables de ciertos crímenes) como alucinaciones y no como producto de represiones, es decir, como síntomas del desplazamiento de la libido que es retenida. Añade, por último, que la castración no es una fantasía o una pulsión que se dirija únicamente hacia el hombre que ejecuta el papel de padre, sino que se dirige hacia todos los hombres. 


Paul Federn (1871-1950)
Psicoanalista. Miembro de la Sociedad de los Miércoles
Compilador de las Actas


 Freud comienza señalando los fallos en la oratoria de Rank argumentando, al igual que otros, que le falta precisión y que se conforma cuando él ha entendido su propia exposición; cuando debería facilitar y esclarecer la comprensión de sus conclusiones aportando ejemplos y eliminando del discurso citas y explicaciones innecesarias para la comprensión de su esencia. El líder de la reunión ofrece la siguiente síntesis o el siguiente esquema que debería haber seguido el orador para hacer más efectivo su discurso: el núcleo es Edipo, el discurso constaría en primer lugar de la presentación de este, en segundo en establecer un hilo que relacione a Edipo con el resto de elementos que lo rodean (viaje de ida), y, para confirmar esta relación y aportar ejemplos reforzando la esencia de la exposición, la tercera parte del discurso constaría de un “viaje de vuelta” desde el elemento más lejano al núcleo, pasando por el más cercano, hasta regresar a Edipo de nuevo. Freud apunta también la abundancia de incesto entre dioses, y señala que todo lo que ahora es prohibido alguna vez fue permitido para renunciarse después a ello. 


Cerámica griega
Edipo y la Esfinge
Museo Gregoriano Etrusco. Musei Vaticani. Roma
Oedipus and the Sphinx of Thebes.  Red Figure Kylix, c. 470 BC, Inv. no. 16541, from the so-called Oedipus Painter



 Adler opina que el discurso sería muy valioso para estudiantes principiantes, pero apunta también que el título del mismo en realidad debería hacer referencia al descubrimiento del núcleo del incesto (Edipo), Adler considera suficientemente importante este hallazgo como para situarlo en el centro del trabajo. Además proporciona ejemplos fruto de su experiencia que refuerzan la teoría del símbolo de desprendimiento del cinturón como castración. Este por tanto, opina que tanto la acción del cinturón como la de morderse el dedo son “actos defensivos contra la perversión oral”. Añade además otros ejemplos y símbolos similares para concluir con la importancia del incesto para él reflejada en el interés que despierta tanto en autores como en el público. 



Alfred Adler (1870-1937)
Psicoanalista. Pasó de mano derecha de Freud a ser el primero que rompió con el maestro



 Kahane también señala la excesiva interpretación de Rank. Hace un apunte muy destacable: tanto la prohibición de masturbarse como la de mantener relaciones sexuales de progenitores a hijos, no son más que la muestra de la envidia del sexo o la vida sexual de los mismos; y no una prohibición con origen moral. 

 Por último, Freud aporta un ejemplo: una mujer histérica confesó durante una de las sesiones que desde los 4 años, cuando mostró su cuerpo desnudo a su hermano (y este respondió con repugnancia, al principio), hasta los 14 años había mantenido relaciones incestuosas con el mismo, comenzando por observarse desnudos ambos y terminando por mantener relaciones sexuales a los 14. 




Sigmund Freud: "Die Traumdeutung"
Franz Deuticke. Leipzig und Wien
1900



4. Primera tópica freudiana: "Die Traumdeutung" (“La interpretación de los sueños”, 1900). 


a) Resume en una página como máximo el Sueño de la muerte de personas queridas. 

 El sueño de la muerte de personas queridas se produce en todas las personas, y si no aparece directamente, lo hace simbólicamente por la presencia de la represión o censura. Este sueño típico cabe ser analizado en dos partes, dependiendo de si la sensación del que sueña es indiferente ante la muerte del ser querido, o si realmente sufre mientras sueña. En el primer caso, queda demostrado con el ejemplo de la mujer que soñaba con la muerte de su sobrino, que no simboliza el deseo de la muerte de dicho familiar, sino el ansia de regresar a una situación en la que en ausencia o verdadera muerte del familiar en cuestión el que sueña vio a otra persona que anhela o extraña. Es decir, la mujer soñaba con la muerte de su sobrino, no por que deseara la misma, sino porque en la muerte de otro de sus sobrinos pudo ver a un hombre al cual ama; es decir, el hecho de que el familiar muera no es más que una circunstancia que ha de darse para que ocurra lo que realmente desea el “soñador”, en este caso no se sufre por dicha muerte ya que no es la verdadera esencia ni lo importante del sueño, sino que se trata únicamente del contexto que ha de darse. En el otro caso, cuando el familiar muere el que sueña sufre e incluso se despierta habiendo llorado dormido. Generalmente, el niño suele soñar con la muerte de su padre, y la niña con la muerte de su madre. Cabe decir primero, que los niños no tienen para nada una concepción de la muerte como la de un adulto, para ellos, más que la descomposición del cuerpo y la desaparición del ser que muere para la eternidad, la muerte significa la ausencia permanente de quien muere, es decir, para los niños la muerte es sinónimo de viaje

 Aclarado este concepto podemos sintetizar lo que ocurre en la mente del niño para que éste desee la muerte de su padre: el padre es el líder de la familia, el que contiene todo el poder, y el hijo sabe que al morir el padre (o desaparecer), él mismo será su sucesor, por lo que relaciona la muerte de su padre con la obtención de todo su poder. Esta es una de las razones que llevan a desear al niño la desaparición del padre, a ello se le suma el hecho de que el padre es su verdadero rival en la familia: la madre da cariño al niño hasta que el padre reclama también dicho cariño, por tanto, cuanto más ausente permanezca el padre, más atención recibirá el niño por parte de su madre; de esta manera, el niño comienza a odiar a su padre, deseando su muerte, y a amar a su madre, al verse también el futuro sustituto de su padre. 

 Al igual ocurre con las niñas, que, siendo por su madre prohibida la vida sexual de la niña, esta comienza a desear su muerte para convertirse también en su sustituta y ocupar el papel de esposa, enamorándose también de su padre. Es decir, estos sueños se deben a deseos infantiles, realmente los primeros deseos tanto de amor como de odio que siente un niño, que escapan del inconsciente en sueños años después, bien porque el deseo permanece o bien porque algo desencadena su reaparición.

 Igualmente, pero a la inversa, sucede cuando los padres sueñan con la muerte de sus hijos: la madre ve en su hija joven la vida sexual de la que ella misma ya no dispone, por lo que la envidia; mientras tanto, el padre ve en su hijo el heredero de su poder. Mientras tanto, la madre no envidia a su hijo ni el padre a su hija, ya que no se identifican con ellos, no son quienes les remplazarán, por eso, tanto el hijo elige a la madre como la madre al hijo, y la hija elige al padre y es elegida por él también. Es entonces cuando se establece un vínculo más tierno que refuerza el amor del niño por su madre, y el amor de la niña por su madre. 


El legendario actor Paco Rabal (1926-2001) interpretando a Edipo en la obra de teatro de Sófocles



b) Explica el complejo de Edipo expuesto en el capítulo del apartado anterior. 

 El complejo de Edipo según el psicoanálisis es un conjunto de deseos que sienten y superan tanto niños como niñas en la fase fálica (tercera fase) de organización infantil de la libido. Este complejo es universal por lo que mujeres y hombres, independientemente de su edad y localización lo han sufrido aunque inconscientemente.
 La esencia del complejo de Edipo es el amor hacia el progenitor del sexo opuesto al propio y el odio al progenitor del mismo sexo. No obstante, esta base puede sufrir modificaciones como que una niña sienta amor hacia su madre y odio por su padre; pero ya que lo habitual es lo descrito anteriormente pasaremos a profundizar en la especificidad más común. Es en esta fase y gracias a este complejo cuando se introduce la diferencia de género

 Anteriormente, el niño varón ha encontrado placer y sustento en el pecho de la madre, después este placer se extiende a la madre entera; buscándola siempre el niño y pasando ella a convertirse en el principal objeto de su placer. Simultáneamente, el varón descubre su pene y la ausencia del mismo en las mujeres; por lo que llega a la conclusión de que dicha ausencia no es fruto de la naturaleza, es decir, que no es que las niñas nazcan sin pene sino que se lo han quitado; por tanto aquí el niño ha llegado a entender que todas las mujeres han sido castradas por una razón: el deseo a sus madres. Ante el miedo a ser también castrado el niño reprime el amor hacia su madre y también el odio hacia su padre, por lo que ha superado el complejo de Edipo. Dicho odio del niño al padre tiene su origen en la ausencia materna que la presencia paterna causa; es decir, el niño siente que su padre le quita a su madre, es para él por tanto, un rival. Esto es así hasta que lo acepta como modelo a seguir y se identifica con él, pasando a adoptar una identidad masculina. El niño entiende que su padre conserva el pene, y deduce que si actúa como él el también lo conservará. 

 En la niña el complejo de Edipo se desarrolla de una manera diferente. Ésta también siente amor por su madre, ya que desde la lactancia, y antes de la misma, la madre es el sustento de la vida y placer de la niña. Esta valoración y amor hacia la madre durará hasta que la niña descubra que su madre, a diferencia del resto de hombres, no tiene pene. La niña se siente “castrada” cuando se percata de la ausencia de pene en ella, y al enterarse de esta ausencia en su madre la rechaza y menosprecia, ya que ha de haber sido castrada por alguna razón. Durante esta fase se desarrolla la intensa envidia del pene de la niña, por esta razón, decide pasar a adorar a su padre enamorándose de él. 
 El deseo edípico de la niña hacia el padre queda libremente abierto para toda la vida según Freud. Después, la niña admitirá que nunca podrá tener un pene propio por lo que pasa a desear estar lo más cerca que de eso puede estar: tener un pene dentro, es decir, practicar el coito. Será entonces cuando la zona erógena de la niña pase de ser su pequeño pene (clítoris) a ser la vagina, lugar donde entra el falo masculino. 


Complejo de Edipo (completo)
Mapa conceptual en inglés



5. Segunda tópica freudiana: "Das Ich und Das Es" (“El Yo y el Ello”, 1923). Resume con tus palabras en una página el apartado "Las servidumbres del Yo". 

 El Yo se encuentra en realidad entre la espada y la pared; o entre el Ello y el Super-Yo, uniéndose en ocasiones estos dos últimos para abatir al Yo desde la misma dirección. El Yo está al servicio del Super-Yo, del Ello y, por si con eso no bastara, también del mundo exterior. El Super-Yo corresponde a la conciencia moral que castiga sin piedad al Yo por no cumplir este último los deseos del que manda de ellos. Cuando el Yo no alcanza dichos objetivos propuestos por el, también llamado, ideal del Yo, este martiriza con el sentimiento de culpabilidad al Yo; si el Yo reconoce ser causante de dicha culpa la asume y con ella el castigo; si en realidad quien ha traicionado al Super-Yo es el Ello, el Super- Yo castiga de todos modos al Yo, sabiendo más del Ello que el propio Yo. Es entonces cuando el yo siente culpabilidad de la que no encuentra origen, y cuando, frustrado, decide enfurecer aún más al Super-Yo para entonces, ser castigado y sentirse culpable pero justamente. El Super-Yo con su hipermoralidad puede volverse más cruel que el propio Ello; el temible. En otras ocasiones; el Yo confunde las exigencias del Super-Yo con las del mundo exterior, pagando su frustración e ira con un objeto externo creyendo que este es el exigente; cuando la exigencia se halla en realidad en él mismo (su Super-Yo). El Super-Yo, a su vez está muy relacionado con el modelo paternal, y por tanto con las ideas del exterior. Por tanto, esta parte de la mente depende de la sociedad por lo que varía en función de la época y la localización, a diferencia del Ello.



Sigmund Freud"Das Ich und das Es"
Internationaler Psychoanalytischer Verlag
 Leipzig - Wien - Zürich
1923



 Podemos resumir diciendo que el Yo se enfrenta a la presión constante y simultánea del Ello y del Super-Yo; ambos tratan de dominar al Yo mientras este último trata simplemente de sobrevivir y engañar como puede a sus dos enemigos. El Ello, por tanto, trata de hacer caer al Yo en las tentaciones que el Super-Yo prohíbe, por esta razón, haga lo que haga, el Yo será castigado por no cumplir las expectativas de uno o bien torturado por las pasiones internas que lo empujan a seguir sus instintos. A su vez, estos instintos y pulsiones luchan entre ellas mismas (pulsiones de amor y muerte) con el deseo de que el Yo cumpla sus deseos.

 Podemos resumir la situación con un símil: imaginemos un delincuente que abandona su país para delinquir en alta mar, el mar lo llama para cometer allí el delito (Ello), ya que en su nación (Super-Yo) está prohibido; el delincuente no se percata del gran oleaje hasta que se adentra profundamente en el océano, cuando entonces la fuerza del mar desestabiliza su barca (pulsiones del Ello) incitándolo a caer (sucumbir a los instintos); entonces el Yo se debate entre el siguiente dilema: o vuelve a su nación donde será castigado por el Super-Yo, o bien se queda en alta mar delinquiendo y dejándose llevar por el Ello


Madelman Náufrago
En el símil de Cristina, el Yo (delincuente) es un muñeco en manos del poder del mar (Ello) y de las leyes de su nación (SuperYo)



6. Continuadores de Freud: Melanie Klein. La técnica psicoanalítica. ("Relato del psicoanálisis de un niño. La conducción del psicoanálisis infantil con el tratamiento de un niño de diez años", 1961).
 Resume en dos páginas con tus palabras cómo eran las sesiones con Richard y qué analizaba Melanie Klein. 


 Richard era un niño de 10 años. Entre sus síntomas se encontraban la fobia a los niños, la cual había llegado a tal punto que le impedía ir al colegio; el terror excesivo ante la posibilidad de que estallara una bomba; la inhibición de sus facultades y de sus intereses y además una preocupación descomunal por la salud propia y por la de su madre



Melanie Klein (1882-1960)
Psicoanalista vienesa afincada en Reino Unido
Fotografía de 1952, años después del caso de Richard



 Melanie Klein aporta que probablemente esta conducta hipocondríaca se debe a la excesiva preocupación y atención que recibe Richard en cuanto a temas sanitarios se refiere. El niño era precoz, y en lugar de mostrar un comportamiento infantil tendía más a compartir conversaciones con adultos en lugar de con niños de su edad, especialmente con mujeres. Otra de las peculiaridades de la conducta de Richard es su ansia de adquirir información desde el comienzo de la guerra; se aclara que el niño lee tres periódicos al día para mantenerse informado. Esta ansia de información tiene su origen, como es lógico, en el miedo a la guerra. 

 Un punto a destacar de la introducción de M. K. es el hecho de evitar tomar notas delante del paciente; evitando así que este desconfíe de la analista y también que el propio analista deje escapar detalles como gestos y expresiones caudales en el análisis.

 Durante las primeras sesiones, concretamente durante las 6 primeras (que son las cuales procedemos a resumir), Richard relaciona continuamente países aliados, enemigos y neutrales en la guerra coetánea a las sesiones. Todos estos se relacionan con Hitler, figura fundamental con la cual Richard relaciona el lado “malo” de su padre inconscientemente. El niño cuenta las atrocidades que el dictador comete con verdadera preocupación y siente miedo por lo que le ocurre al país al que invade; M. K. interpreta, por tanto, que el niño tiene miedo de que sus padres tengan relaciones sexuales, es decir, piensa que papá (Hitler) hace daño a su mamá (país invadido) cuando le invade. Además, comienza a ver reflejada a su madre en la analista; sintiendo también miedo y atracción por ella, y queriendo conocer más aspectos sobre su vida para averiguar si el paciente es importante en ella o si tiene otros familiares (esposo e hijos) o pacientes a los que la analista quiera y/o valore en mayor grado. 

 También cuenta que sueña con un vagabundo que entra en casa para herir a su madre; este vagabundo igualmente representa el lado malo y sexual de su padre, que quiere apartar a su madre de él. 

 El hecho de que los padres de Richard tengan relaciones sexuales causa en él miedo por una parte, ya que cree que su padre hiere a su madre; pero por otra parte le provoca envidia del padre, ya que mientras ellos están solos también cabe la posibilidad de que se diviertan y no necesiten a su hijo menor para pasarlo bien y por tanto, no le quieran. 

 Richard muestra este miedo en numerosas conductas además de las antes expuestas, como cuando recuerda el día en que en el zoológico él alimentaba a un desagradable mono, adquiriendo el papel de padre; este mono le quitó la gorra, lo que se interpreta como la castración del hijo al padre, entonces el mono representa al mismo Richard que, por la envidia y odio hacia su padre, hiere su pene ya que este es el principal causante de que su madre se ausente y por tanto no le corresponda en su amor. 

 También da señales de querer ocupar el lugar en la familia de su padre, por ejemplo, cuando menciona que su perro Bobby siempre ocupa el lugar de su padre cuando este se levanta. En este caso Richard es representado por el perro, que ocupa el lugar en el sillón (cama) de su padre. Richard tras escuchar esta interpretación reflexiona y llega a la conclusión de que aunque pueda ocupar el sitio físico y temporal de su padre, él no puede mantener a la familia y ser por tanto el pilar fundamental de la misma. Esto le causa frustración. Además, el hermano de Richard ejerce también un papel importante; ya que es bueno en sus estudios y es más mayor por lo que algo mucho más parecido a un hombre (a papá), por esta razón ve también en él Richard competencia. A esta reflexión inconsciente del niño habría que añadirle que el hermano mayor además es el favorito de mamá, y cuando él viene a hacer una visita ésta se muestra orgullosa y muy cariñosa con él, lo que quita tiempo y espacio con su madre a Richard. 

 Tanto el padre como el hermano mayor, que son rivales los dos en la lucha por la madre, son representados por los niños con los que Richard no quiere relacionarse ni se relaciona. Pero el hecho de que los otros dos hombres de la casa sean vistos como rivales no significa que el niño tenga conductas agresivas hacia ellos (sino instintos), más bien en realidad tienen una buena relación. Esto es así porque el niño reprime sus sentimientos de odio hacia ambos hombres por sentirse culpable de poseerlos; es decir, Richard aprecia también el lado “bueno” de los hombres de su familia por lo que se avergüenza de sentir odio hacia los mismos; esto se une a que Richard también los quiere. La frustración aumenta al darse esta contrariedad de sentimientos en el paciente, y por no saber si su madre de verdad es la del lado “bueno” o la del lado “malo” y lo mismo con el resto de la familia. Otro aspecto que se observa al leer simplemente las seis primeras sesiones es la sublimación, ya que Richard lleva a cabo conductas aparentemente no relacionadas con la sexualidad pero son movidas por la libido, y en realidad representan un deseo sexual reprimido. Un ejemplo es el momento en que el niño acaricia el reloj de M. K. abriéndolo y cerrándolo, que la representa; queriendo en realidad tocarla a ella y apreciar su desnudez. Otro ejemplo sería el momento en que Richard compara el ave de pico erguido (pene sano) con el ave de pico caído (pene herido); diciendo que a él le gusta más el ave del pico erguido y esperando en realidad de la analista que a ella también, Richard en ese momento desea mostrar su pene a M. K. para que, diciendo esta que le gusta, pueda comprobar él mismo que su pene está sano. 


Melanie Klein: "Narrative of a Child Analysis"
("The Conduct of the Psycho-Analysis of Children as seem in the Treatment of a Ten-Year old Boy"). 1961


***


7. Una película psicoanalítica: Marnie, 1964 de Alfred Hitchcock. 

a) Ficha técnica. 

Título: Marnie, la ladrona 
Título original: Marnie 
Dirección: Alfred Hitchcock 
País: Estados Unidos 
Año: 1964 
Duración: 130 min. 

Género: Drama, Romance, Intriga 
Calificación: No recomendada para menores de 13 años 

Reparto: Tippi Hedren, Sean Connery, Diane Baker, Martin Gabel, Louise Latham, Alan Napier, Bob Sweeney, Milton Selzer, Henry Beckman, Edith Evanson, Mariette Hartley, Bruce Dern, S. John Launer, Meg Wyllie 

Distribuidora: Universal Pictures 
Productora: Universal Pictures 
Presupuesto: 2.135.161,00 $ 

Autor: Winston Graham 
Guión: Evan Hunter, Jay Presson Allen



La guionista Jay Presson Allen con el director Alfred Hitchcock durante la presentación de "Marnie". 1964


Compositor de la música original: Bernard Herrmann 



"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock
Original Soundtrack. Music by Bernard Herrmann
LP. Sound / Stage. USA


Bernard Herrmann (1911-1975)
Compositor de cine. Genio absoluto



Decoración: George Milo
Director de fotografía: Robert Burks 
Diseño de producción: Robert F. Boyle 

Montador: George Tomasini 

Producción: Alfred Hitchcock 
Responsable de unidad de producción: Hilton A. Green 



Rodaje de "Marnie" 
Alfred Hitchcock dirige a Tippi Hedren



b) Resumen con tus palabras empezando por el final de la historia. 

 La película termina con la curación de Marnie gracias a su marido Mark, la cual hasta entonces era una neurótica. La curación se produce gracias al reconocimiento del trauma infantil: su madre era prostituta y uno de los marines con los que se acostaba había intentado abusar de la pequeña Marnie; ante esta imagen, Bernice, su madre, trató de evitar el abuso forcejeando con el marine. Marnie, al ver que aquel extraño hería a su madre le golpeó con una vara de metal en la cabeza dando con su muerte. Bernice, para proteger a su hija se confesó culpable, y para alejarse de esa vida que tanto daño causó a ella y a su hija decidió comenzar a ser puritana y arraigar en la misma su propio odio hacia los hombres, esta misión se vio favorecida por la represión del suceso por parte del Ello de Marnie. Esta represión causó la enfermedad neurótica de la protagonista. Algunos de sus síntomas eran la cleptomanía y la frigidez. Para no ser detenida, Marnie cambiaba su identidad después de cada uno de sus grandes golpes a las empresas para las que trabajaba. Por suerte, uno (y el último) de sus jefes se encaprichó e interesó en ella, investigando y analizándola hasta dar con su cura llegando incluso a casarse con ella para retenerla aunque también por amor. Gracias a este personaje es posible que Marnie reconozca su trauma infantil y la verdad sobre su puritana madre. 



"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock



8. Psicoanálisis de los personajes de Marnie: Margaret Edgard (Marnie). Explica las pulsiones y traumas reprimidos de su Ello, las características de su Yo con sus principales mecanismos de defensa y las imposiciones de su Super-Yo. 

 Marnie es una mujer que ha sido criada en la “decencia” y, por tanto era de esperar que resultara frígida; es decir, que mostrara repugnancia y rotundo rechazo al contacto físico con hombres. No obstante, detrás de esta lógica conducta se esconde en su inconsciente un trauma que la refuerza: el trauma infantil. Cuando uno de los hombres que visitaba su casa trató de abusar de Marnie su inconsciente reprimió el hecho por su carácter prohibido, doloroso y repugnante. Por esta razón, Marnie durante toda su vida ha evitado el contacto con hombres, porque eso le recordaría a aquello que vivió y no recuerda.
 Bajo mi punto de vista además esta frigidez surge del continuo contacto de la madre de Marnie con hombres, contacto que ella no recuerda pero que, en su vida trata de evitar en parte porque repetir ese acto sería un hilo conductor directo que devolvería a su memoria a su prostituta madre, y en parte también por el deseo inconsciente de no acabar como ella; es decir, de no tomarla como ejemplo. Esta libido que en Marnie es desviada de la actividad sexual se desplaza hacia los caballos en este caso, por los que la protagonista siente un amor muy superior al que siente por los hombres, especialmente por Forio; tras cuya muerte muestra mucho más dolor del que mostraría por un humano.



"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock
Alfred Hitchcock da instrucciones a Tippi Hedren delante de la caja fuerte 



 Otro de los síntomas que la neurótica sufre es la cleptomanía, que la empuja a cometer robos de gran índole. Una de las causas de esta cleptomanía puede ser que se trate de una sublimación, a través de la cual Marnie libera la energía (libido) que con la actividad sexual no puede. La causa de que la actividad “elegida” por su inconsciente para la inversión de dicha energía retenida sea la cleptomanía puede encontrarse en el hecho de que el amor de su madre le fuera negado (por razones que serán explicadas en la act.10), ya que al ser incapaz Marnie de encontrar placer o satisfacción en aspectos emocionales y sentimentales, buscaba quizá una forma de llenarse y a la vez complacer a su madre; a la que mantenía con el dinero que robaba. Por tanto; lo que debía ser una pulsión sexual se convierte en una pulsión “cleptómana” que empuja a Marnie a robar sin tener el control sobre dicho fin. 



"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock
Marnie y su "pulsión cleptómana" o sublimación neurótica de la libido reprimida



 El deseo de mantener a su madre en una buena vida y complacerla siendo “decente” es provocado por el menosprecio y el rechazo de Bernice: esto hace que la protagonista desee sentir que su madre la quiere y valora ya que nunca lo ha hecho. 

 El último de los síntomas que aquí vamos a explicar es la fobia de Marnie al color rojo; color de la sangre que fue derramada por aquel marine que ella misma sin quererlo mató. Al igual que con el resto de represiones o síntomas en los que la protagonista trata de evitar relacionarse con algo relacionado con el trauma ocurre lo mismo: estos objetos (hombres, colores) la transportan inconscientemente al trauma. 

 Todos los síntomas aparecen en el Yo pero su razón y origen está en el Ello (el trauma reprimido). Por otra parte los mecanismos de defensa como la sublimación o la represión son mecanismos inconscientes pero pertenecientes al Yo que lo protegen de la oscuridad del Ello. 

En el Yo de Marnie se aprecia la personalidad fruto de la unificación o expresión de lo que escapa del Ello junto con la influencia social externa, muy relacionada y que determina al Super-Yo.

 La protagonista es una mujer trabajadora y elegante, educada, respetuosa y justa. Estos valores son impuestos por el Super-Yo de Marnie al Yo, que se muestra frustrado cuando no es capaz de complacerle. En realidad el Super-Yo de Marnie está muy relacionado con su madre; ya que muchos (si no todos) los principios por los que Marnie se rige son impuestos por ella (Bernice). Por ejemplo, la frigidez, además de estar impuesta en su Ello por acción del trauma, se ve reforzada por la presión de Bernice, que educa a Marnie con el odio a los hombres. Por esta razón este es el síntoma o pulsión más fuerte y difícil de superar en Marnie; porque no sólo está impuesta por el Ello sino también por el Super-Yo.

 En otros de los síntomas ambos (Ello y Super-Yo) se contradicen, por ejemplo en la cleptomanía; lo que provoca en la protagonista un gran sentimiento de culpa tras cometer los robos; pero en este caso el Ello triunfa y ve cómo el Super-Yo vencido y enfadado arremete contra el Yo de la protagonista, que sufre al saberse incapaz de controlar sus actos realizando aquellos que en realidad su Super-Yo no le permite hacer. El Super-Yo, por tanto, constituye la conservadora conciencia moral de Marnie, que la machaca y exige continuamente mientras, al mismo tiempo, se ve acechada por las pulsiones de su Ello que la empujan a realizar acciones que no desearía ejecutar. 


"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock



9. Psicoanálisis de los personajes de Marnie: Mark Rutland. Explica las pulsiones de su Ello, las características de su Yo y su Super-Yo. 

 Mark Rutland es el marido, aunque anterior jefe, de Marnie, además del “analistaprincipiante que la somete a psicoanálisis casi a la fuerza.
 En mi opinión el aburrimiento y monotonía de la vida que llevaba le impulsa, cuando conoce a Marnie, a investigar sobre ella principalmente por entretenimiento, curiosidad y diversión. Pero lo que al principio para él era un simple juego o experimento más tarde se convierte en una obsesión.
 Mark realmente se obsesiona con Marnie y llega a enamorarse. Además su libido le lleva en ocasiones a intentar forzar a la frígida protagonista a mantener relaciones sexuales; cosa que al final hace. Aunque en su Yo consciente no quiere herir a Marnie, la atracción que siente por ella impulsada por su Ello se vuelve impaciente y desesperada; pulso entre el Yo y el Ello que gana el último ya que Marnie acaba manteniendo relaciones sexuales con Mark a la fuerza.
 En otras escenas de la película se pueden observar también los deseos de posesión de su Ello que intentan ser ocultados con razonamientos lógicos, como por ejemplo cuando trata de convencer a Marnie de que se case con ella, aunque utilice argumentos de peso para demostrar que esa es su mejor opción en realidad Mark hace la propuesta por el ansia de poseerla y sentirse su protector



"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock
Mark descubre a Marnie que ha huído tras robar. Aquí le vemos montar a Forio, el caballo en el que Marnie sublima el amor que no puede dar a un hombre



10. Psicoanálisis de los personajes de Marnie: Bernice Edgard (madre de Marnie). Explica las pulsiones y traumas reprimidos de su Ello, las características de su Yo y su Super-Yo

 La madre de Marnie, Bernice Edgard, es el personaje clave en la trama de la historia. Una mujer tan amenazada por su Super-Yo y tan culpable que vive en la amargura atascada en su vida anterior, que sólo ella recuerda. El Super-Yo de Bernice la machaca continuamente y sin cesar por haber sido una madre irresponsable, prostituta, y, además, por haber permitido que, aunque fuera por unos segundos, unos de sus clientes manoseara a su hija; por no hablar del trágico final.
 Toda esta presión es soportada por Bernice.  Esta carga es tan insufrible que el hecho de ver a su hija le trae a la memoria su indecente y anterior vida. La madre intenta, fracasando de nuevo, dar una mejor vida (y apariencia) a su hija convirtiéndose en puritana y renegando para siempre de los hombres. Además, el odio y el rechazo que siente por su hija es fruto de que ella misma le recuerda a su vida anterior; así, el hecho de culpar a Marnie, exigiéndole siempre más, no es más que una proyección de su propia culpa; creyendo librarse de ella otorgándosela a su hija. Por suerte para Bernice encuentra una vecina a la que dar todo el cariño que a Marnie no pudo, se produce entonces una sublimación o desplazamiento de la libido empleada ahora en ejercer del papel de madre de la niña, la cual no le produce ningún rechazo ya que en su Ello no provoca alusión a recuerdo alguno. Posiblemente el odio de Bernice a los hombres también esté relacionado con el hecho de que el tipo de hombres con el que ella tenía trato y el tipo de relación que tenía con ellos no era muy sana ni le aportaba beneficio. Más bien debía sentirse utilizada, maltratada y abandonada, especialmente por el padre de Marnie


"Marnie" (1964). Alfred Hitchcock
Marnie recostada en las rodillas de su madre, Bernice, que la rechaza




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