jueves, 28 de mayo de 2015

"La spada del Cid" (1962) - Jesús Mateo Pinilla. Palencia. España




"La spada del Cid" (1962). Miguel Iglesias
("Las hijas del Cid")

Análisis histórico de la figura del Cid Campeador

Jesús Mateo Pinilla
Arquitecto 
Palencia (España)




"La spada del Cid" (1962). Miguel Iglesias
Coproducción italo-española. En España se tituló "Las hijas del Cid"






La película “Las hijas del Cid”



 Drama histórico en coproducción de Italia-España. En Italia se llamó “La espada del Cid” y en España "Las hijas del Cid".
 Miguel Iglesias dirigió a Roland Carey, Sandro Moretti, Chantal Deberg, Eliana Grimaldi, José Luis Pellicena, Daniela Bianchi, Fernando Cebrián, Félix de Pomés, Daniel Martín, Andrés Mejuto.



"La spada del Cid" (1962). Miguel Iglesias
Cartel español. "Las hijas del Cid"





La spada del Cid
1962
Italia
86 minutos

Director: Miguel Iglesias



Miguel Iglesias Bonns (1915-2012)
Director de cine barcelonés



Guión: Luis G. de Blain, Noel Clarasó, Miguel Iglesias, Antonio Navarro Linares, Víctor M. Tarruella (Argumento: Ferdinando Baldi, Alfredo Gianetti)

Música: Carlo Savina



Carlo Savina (1919-2002)
Compositor italiano de cine



Fotografía: Francisco Marín

Reparto:
Roland Carey, Sandro Moretti, Chantal Deberg, Eliana Grimaldi, José Luis Pellicena, Daniela Bianchi, Fernando Cebrián, Félix de Pomés, Daniel Martín, Andrés Mejuto

Coproducción Italia-España; Alexandra Produzioni Cinematografiche / Cintera / Víctor M. Tarruella, P.C.

Género: Drama, Histórico



"La spada del Cid" (1962). Miguel Iglesias




 La película recrea los últimos años de vida de Rodrigo Díaz de Vivar y, sobre todo, las vejaciones a las que fueron sometidas sus hijas, Elvira y Sol, por sus respectivos maridos, los Condes de Carrión.
¿Pero, quiénes fueron realmente los Infantes de Carrión?


 Los errores que contiene el Cantar de Mío Cid sobre el enlace de las hijas del Cid con los condes de Carrión, que se habían creído como ciertos durante mucho tiempo, han sido confirmados como falsos e inventados por importantes escritores, entre los cuales se cuenta el más notable medievalista español D. Ramón Menéndez Pidal.



"La spada del Cid" (1962). Miguel Iglesias



 Según los datos históricos:

 D. Rodrigo Díaz, el Cid, nació en Vivar en 1043, hijo de Diego Laínez. El 19 de julio de 1074 otorgó escritura de arras en Palencia para casarse con Jimena Gómez.
 Tuvieron tres hijos: Diego, Cristina y María. Diego Rodríguez falleció a manos de los moros en Consuegra; Cristina casó con Ramiro, infante de Navarra y señor de Monzón; y María casó con Ramón Berenguer III.
D. Fernán y D. Diego, primero y cuarto hijos de los condes de Carrión, D. Gómez y D.ª Teresa, pidieron desposarse con las dos hijas del Cid, petición que les fue concedida por el rey.



 La tradición legendaria afirma que en esta iglesia de San Miguel de Palencia se casaron Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, y su esposa Doña Jimena



 Luego, según la historia, todo fue producto de un engaño basado en el Cantar del Mío Cid.
 Ya que según el Cantar:
Cantar del Mio Cid
Venganza de los Infantes en el Robledal de Corpes


"Todos se habían ido, ellos cuatro solos son,
así lo habían pensado los infantes de Carrión:
«Aquí en estos fieros bosques, doña Elvira y doña Sol,
«vais a ser escarnecidas, no debéis dudarlo, no.
«Nosotros nos partiremos, aquí quedaréis las dos;
«no tendréis parte en tierras de Carrión"





 Cuadro del valenciano Ignacio Pinazo. 1879. Doña Elvira y doña Sol aparecen atadas en el Robledo de Corpes tras ser vejadas por sus esposos, los infantes de Carrión


 Parece que la misma tuvo lugar en los alrededores de Berlanga, en un robledal (luego, Menéndez Pidal situó los hechos en la localidad cercana de Castillejo de Robledo). Allí llegaron los infantes con sus esposas camino de Valencia, y al amanecer decidieron descargar su ira contra ellas.
 Les quitaron sus camisas y fueron golpeadas con cinchas de cuero hasta la extenuación. Luego las abandonaron en aquel paraje.


«Llegarán las nuevas al Cid Campeador,
«así nos vengaremos por lo del león».


Pavura de los infantes de Carrión
por Francisco de Quevedo, quien relata lo acontecido con el león.

 Estando en Valencia el Cid junto a sus yernos se escapó un león, provocando en Diego y Fernando, los dos infantes, un ataque de pánico que les hizo quedar como dos cobardes. Las burlas del resto de la corte hicieron que los dos caballeros se sintieran humillados y planearan la venganza.


 Efectivamente en un suceso de D. Rodrigo, el Cid con unos leones, los condes aparecieron cobardes y ofendidos, por lo que decidieron volver a Carrión desde Valencia con sus mujeres, y, al llegar a los montes de Berlanga, las maltrataron y las abandonaron.



 Acuarela la Iglesia de Belén, de Carrión de los Condes de donde eran los Infantes:







Los mantos y las pieles les quitan los de Carrión,
con sólo las camisas desnudas quedan las dos,
los malos traidores llevan zapatos con espolón,
las cinchas de sus caballos ásperas y fuertes son.






Las hijas del Cid, 1871. De Dióscoro Puebla


 Doña Elvira y doña Sol aparecen atadas a un árbol, medio desnudas, en el robledal de Corpes donde fueron mancilladas por sus esposos, que huyen a caballo por un claro del bosque tras cometer su felonía.
 El tema era una excusa perfecta para que los pintores de historia probaran su habilidad con el desnudo femenino, exhibiendo Puebla su facilidad para la anatomía femenina dentro del más puro academicismo. Una de las jóvenes se encuentra de pie, eleva al cielo su mirada como implorando perdón e intenta cubrir su cuerpo desnudo con un paño.


 La hermana intenta desatarse mientras yace en el suelo, dejando caer su melena rubia hacia adelante al inclinar su cabeza, destacando su torso desnudo, el manto rojo y el vestido dorado.
 La precisa técnica dibujística del maestro es el elemento más destacable de la composición, modelando los cuerpos de las damas y ofreciéndonos los detalles y calidades táctiles de las telas, tratando el color en sintonía con Orazio Gentileschi, especialmente la blancura de las carnaciones dotadas de sensualidad e idealismo al acentuar sus formas.
 El espesor de los árboles ha sido tratado por Dióscoro Puebla con una amplia variedad de matices cromáticos ante los que resaltan los dos desnudos, de clara influencia ingresca.
 En la derecha sitúa el artista una zona más iluminada al ser un claro del bosque para mostrar la huida y el punto de fuga de la composición.


 Los críticos no encontraron aceptable esta obra de Puebla, apelando a que faltaba dramatismo, “que se viesen más huellas del bárbaro proceder de los condes” como decía Cañete. El cuadro no fue premiado en la Exposición de 1871 recibiendo Puebla como compensación la cruz sencilla de María Victoria.


 El Estado adquirió finalmente la obra por 8.000 reales para ser expuesto en el Museo del Prado donde se encuentra actualmente.




 Autorretrato de Dióscoro Puebla

 
 Dióscoro Puebla (1831-1901), después de estudiar en Madrid donde fue alumno de José de Madrazo al igual que José Casado del Alisal el pintor palentino de Villada (Palencia) y perfeccionar su arte en Roma gracias a una pensión por su cuadro Cayo Graco y su familia, enseñó en la Academia de San Fernando siendo profesor de colorido y composición.


 En 1865 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, de cuya sección de pintura llegaría a ser presidente; fue también director de la Escuela Especial de Dibujo, Pintura y Grabado. Estuvo en posesión de las encomiendas de Isabel la Católica y de Carlos III.


Cuando esto vieron las damas así hablaba doña Sol:


«Don Diego y don Fernando, os rogamos por Dios,
«dos espadas tenéis, fuertes y afiladas son,
«el nombre de una es Colada, a la otra dicen Tizón,
«cortadnos las cabezas, mártires seremos nos.


« Moros y cristianos hablarán de vuestra acción,
« dirán que no merecimos el trato que nos dais vos.
«Esta acción tan perversa no la hagáis con nos
«si así nos deshonráis, os deshonraréis los dos;
«ante el tribunal del rey os demandarán a vos».

Lo que ruegan las dueñas de nada les sirvió.
Comienzan a golpearlas los infantes de Carrión;
con las cinchas de cuero las golpean sin compasión;
así el dolor es mayor, los infantes de Carrión:
de las crueles heridas limpia la sangre brotó.


Si el cuerpo mucho les duele, más les duele el corazón.
¡Qué ventura tan grande si quisiera el Criador
que en este punto llegase mío Cid, el Campeador!”




 Las hijas del Cid. Acuarela. Pertenece al burgalés llamado Pintor de Castilla, Marceliano Santamaría, fallecido en 1952




Busto del pintor Marceliano Santamaría, famoso por pintar paisajes y escenas castellanas, cuadros de historia y retratos



 Cuadro de Marceliano Santamaría. En él está Pero Bermúdez, al que se le ve mudo, protegiendo y socorriendo a las hijas del Cid. Pero Bermúdez es un personaje secundario en esta historia. Era sobrino del Cid. Pero o Pedro, junto con Álvar Fáñez, socorre a las hijas del Cid.





 Cuando al Cid le llevan sus hijas advierte entonces, entre los demás, a Pedro Bermúdez, y le dice: -Pero Mudo, varón que tanto callas, ¿no hablas? Hijas mías son, pero son tus primas hermanas. A mí me lo dicen, pero a ti te tiran de la oreja. Si yo respondo antes, no entrarás tú en armas.


 Y, entonces, intenta hablar Pedro Bermúdez, pero se le traba la lengua, parecía tartamudo y no acierta con las palabras. Eso sí, en cuanto se suelta, ya no para:

-Os diré, Cid, que tenéis unas costumbres más raras... Siempre me llamáis Pero Mudo en las cortes. Ya sabéis que no soy diestro en las palabras. Pero no ha de quedar por mí, ni dejaré de hacer lo que debo..."





Según el Diario de Burgos - 22/03/2012


 "El cuadro permanece en los sótanos del Museo del Prado desde los años 90, cuando se cedió para una exposición colectiva que no llegó a realizarse. El Ayuntamiento exigirá también la visita «temporal» del Cantar de Mío Cid.



 En el claustro alto del Museo Marceliano Santa María, en el edificio del monasterio de San Juan, una pared vacía recuerda desde hace años el hueco que ha dejado uno de los cuadros del artista burgalés que mejores críticas recibió en la Exposición Nacional de 1908. El óleo ‘Las hijas del Cid’ falta en la pinacoteca del ‘pintor de Castilla’ desde principios de los años 90.


 El lienzo pintado a principios del siglo XX fue solicitado por el Museo del Prado hace dos décadas para que formara parte de una exposición colectiva. Pero el desarrollo de los acontecimientos dejaría al Prado sin exposición y a Burgos sin el óleo de uno de sus artistas más importantes.


 Sobre un fondo sombrío, como si vaticinara el futuro que le esperaba, el cuadro recoge la figura de Ortuño, fiel servidor del Cid, que mira con furia al espectador mientras abraza a Elvira y a Sol que acaban de ser ultrajadas por los infantes de Carrión. Los desnudos de las féminas fueron en su día destacados por la crítica, que veía en esta obra un apunte diferente al recurrente tema cidiano.


 El envío del cuadro a la pinacoteca del Estado lo sumió en el más profundo de los olvidos. El museo madrileño, entre devoluciones, seguros y restauraciones de su propio fondo, no tuvo en cuenta el destino incierto del lienzo de Santa María, que fue a parar a los sótanos del centro. Y allí permanece desde entonces, a pesar de que el Ayuntamiento haya tratado en varias ocasiones de traerlo de vuelta a casa.


 Ahora que los cargos se han renovado, el Consistorio volverá a reclamar el cuadro de manera explícita, tal y como confirmó el alcalde a este periódico. Javier Lacalle tiene intención de reunirse en Madrid con el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, en la segunda quincena de abril. A esa reunión el primer edil acudirá con tres peticiones, la primera, el cuadro de Marceliano Santa María."


 Enterado de ello el rey por el Cid, convocó cortes en Toledo y decidió que la deshonra se resolviese con las armas.
El combate tuvo lugar en Carrión. Por parte del Cid combatieron sus parientes Pedro Bermúdez, Martín Antolínez y Nuño Gustios, y a los infantes de Carrión ayudó su tío Asur González. Los infantes fueron vencidos y los vencedores volvieron con las hijas del Cid a Valencia. Finalmente, las hijas del Cid fueron pedidas para los príncipes de Navarra, D. Ramiro, y Aragón, D. Sancho.






LAS HIJAS DEL CID EN LA LITERATURA Y LA LÍRICA






Cartel de la Ópera “Le Cid”. Jules Massenet



Eduardo Marquina





Las hijas del Cid en el Teatro




 Eduardo Marquina (Barcelona, 21 de enero de 1879 - Nueva York, 1946), poeta español.
Triunfa con "Las hijas del Cid" (1908), una de sus obras maestras.

 "Los infantes son vencidos en un duelo y las hijas del Cid se vuelven a casar con los Infantes de Navarra y Aragón. El Cid muere en Valencia cubierto de gloria, con valentía y honor."(Párrafo de la citada obra).




Carrión de los Condes (Palencia)
Postal antigua
Calle de la Rúa
Carrión, Palencia, nuestra Castilla están en el alma Cidiana






CONCLUSIONES


1.- Tras un engaño como éste de la falsa historia de las hijas del Cid. Debemos meditar sobre lo que puede originar una mentira bien contada. Estamos deseando ver lo bello para confundirlo con lo verdadero. ¡Jóvenes alumnos, desconfiad de lo que aparenta ser verdad!


2.- Decía el mejor cuentista de la historia, Kipling, que La belleza de la mentira dura lo que dura el cuento.


3.- Ocurre como con “las mozas de Galisteo, buenas vistas y poco aseo”. Hay que ver el fondo, ser capaces de descubrirlo, no quedarnos con la superficialidad de las apariencias porque hasta “la historia” está plagada de mentiras e interpretaciones engañosas.




Jesús Mateo Pinilla




***


POSDATA

Paco Huesca García

Programador, exhibidor, promotor cultural, cinéfilo
Alicante



 Sí, esta peli, "LAS HIJAS DEL CID" fue un gran fracaso de taquilla. Se rodó después de EL CID, el director fue muy mediocre y sólo se puede resaltar la presencia de José Luis Pellicena, gran actor de teatro y muy mal aprovechado en cine...
 No obstante, es uno de los filmes más notables de la filmografía de Miguel Iglesias.

 Para tener en cuenta al director, rodó dos pelis con El Príncipe Gitano: VERANEO EN ESPAÑA y HEREDERO EN APUROS.



"Veraneo en España" (1956). Miguel Iglesias


 Adaptó obras de Paso y Salom hasta comedia musical y policiaca. Luego llego el cine de aventuras con TARZÁN Y EL MISTERIO DE LA SELVAKILMA REINA DE LAS AMAZONAS, o LA MALDICIÓN DE LA BESTIA.



"Kilma, reina de las amazonas" (1975). M. I. Bonns


 Al final, firma sus obras como M.I Bonns y alterna con el cine erótico, DESEO CARNAL; LA ISLA DE LAS VIRGENES ARDIENTESVIOLACION INCONFESABLE.



"Deseo carnal" (1977). Miguel Iglesias


 Con un envejecido Xavier Cugat rueda UNA ROSA AL VIENTO



"Una rosa al viento" (1984). Miguel Iglesias




*****

Comentarios de nuestros lectores:


- Santamaria Lucie: "Mes enfants avaient le film "Le Cid campeador" avec la belle Sophia Lorren. On y voit ses filles petites et jouant dans la cour. Je ne savais pas qu'elles avaient eu une destinée aussi mouvementée!"



Publicar un comentario