martes, 3 de marzo de 2015

"El día de la Bestia" (1995): el Ángel Caído. Parque del Retiro. Madrid. España




"El día de la Bestia" (1995)
Álex de la Iglesia

Análisis del final de la película

 Escultura del Ángel Caído (1877)
Ricardo Bellver

 Parque del Retiro
Madrid (España)


Francisco Huertas Hernández




"The Mother of Mankind, what time his Pride
Had cast him out from Heav'n, with all his Host
Of Rebel Angels, by whose aid aspiring
To set himself in Glory above his Peers,
He trusted to have equal'd the most High,
If he oppos'd; and with ambitious aim"

(John Milton"Paradise Lost", Book I).


"Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado"

(John Milton: "El paraíso perdido", canto I)




"El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
Final de la película: Cavan y el Padre Ángel Berriartúa marchan por el Parque del Retiro
En primer plano: Fuente "El Ángel Caído" (1877). Ricardo Bellver





Fuente "El Ángel Caído" (1877). Ricardo Bellver
Parque del Buen Retiro
Madrid (España)

Foto de El Acorazado Cinéfilo





  "El día de la Bestia" es una "comedia de acción satánica" según su director Álex de la Iglesia.

 La peripecia de un sacerdote "quijotesco", el Padre Ángel Berriartúa, que va a Madrid a salvar el mundo de la llegada del Anticristo, el demonio, la Bestia -así llamada en el Apocalipsis.
 Para cumplir su "misión" este servidor de Cristo deberá pecar todo lo que pueda para que el Maligno confíe en él y, entonces, acabar con su imperio del mal.

 En su alocada cruzada salvadora roba, miente, secuestra, tortura y mata, acompañado por un fiel sirviente "sanchopanzesco", el heavy politoxicómano José Mari.
 Éste le pone en la pista de Cavan, un astrólogo, cuyo programa televisivo de máxima audiencia ven juntos antes de secuestrarle para que les dé el secreto de la "invocación" con la que convocarán al Maligno.




"El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
José Mari
Cavan y el padre Ángel bajo el efecto de sustancias psicotrópicas y visiones apocalípticas ante la imagen del Maligno
Escena de la "invocación"



 Los tres estrambóticos personajes acaban colgando de un anuncio luminoso de Schweppes en la Gran Vía madrileña, en su aparatosa huida del demonio.





"El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
José Mari, bajo el efecto de sustancias psicotrópicas y visiones apocalípticas, se lanza al vacío.
Cavan y el padre Ángel le sujetan a duras penas
Ésta es la escena más recordada de la película. Ya es una imagen icónica del cine español
Anuncio luminoso de tónica Schweppes. Edificio Carrión o Capitol.
Gran Vía. Madrid (España)



Edificio Capitol (Carrión)
Arquitectos:  Luis Martínez-Feduchi y Vicente Eced y Eced (1931-1933)
Gran Vía 41. Madrid (España)
Foto de Francisco Huertas Hernández. 1997



Gran Vía desde el Cine Avenida
Al fondo: Edificio Capitol (Carrión)
 Madrid (España)
Foto de Francisco Huertas Hernández. 1997



  Cavan, un farsante, que despierta a la verdad de la llegada del Anticristo en Nochebuena convencido por la vehemencia del padre Ángel, da con la solución: el signo del diablo son dos líneas convergentes que recuerdan a las señales de las garras de Satán en los cuerpos de los exorcizados.
 Esta forma coincide con las Torres Kio -símbolo del poder económico- que están construyéndose en la Plaza de Castilla.

 Allí se produce el desenlace de la película, cuando el Anticristo toma la forma de la banda racista de extrema derecha "Limpia Madrid" que se dedica a quemar mendigos. El Padre Ángel, Cavan y José Mari luchan contra ellos. José Mari pierde la vida en un acto de generosidad para salvar al cura.

 El film acaba con la luz de la primavera en el Parque del Retiro, con Cavan y el padre Ángel convertidos en mendigos lamentándose de haber salvado el mundo y de que nadie lo sabrá jamás.

 La estatua del Ángel Caído de Ricardo Bellver les contempla, mientras se alejan por el paseo del parque.



 "El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
Final de la película: Cavan y el Padre Ángel Berriartúa de espaldas en un banco
Enfrente la Fuente del "Ángel Caído", con la escultura de Ricardo Bellver
Parque del Retiro. Madrid (España)



 "El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
Final de la película: Padre Ángel Berriartúa y Cavan en un banco
Cavan critica a su doble televisivo (Gran Wyoming) porque no sabe moverse y van a perder audiencia
También se lamenta que han salvado el mundo y nadie lo sabe
Parque del Retiro. Madrid (España)



  "El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
Final de la película: Padre Ángel Berriartúa mira los guantecillos de la suerte de José Mari
Parque del Retiro. Madrid (España)



"El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
Final de la película: Cavan y el Padre Ángel Berriartúa marchan por el Parque del Retiro
En primer plano: Fuente "El Ángel Caído" (1877). Ricardo Bellver




 Hasta aquí un resumen del argumento de la que fue en el momento de su estreno una extraña película: conseguida hibridación de los géneros de terror, humor, acción, costumbrismo y cine-cómic.

 Álex de la Iglesia repetirá este esquema de mezcla de géneros en sus posteriores películas, no siempre de manera acertada.  



Fuente "El Ángel Caído" (1877). Ricardo Bellver
Parque del Buen Retiro
Madrid (España)

Foto de El Acorazado Cinéfilo




  Pero quiero analizar la presencia del "Ángel Caído". La película es un drama teológico en el que la humanidad sólo se salvará del mal mediante el pecado redentor: el sacerdote bilbaíno -interpretado de forma magistral por el recordado Álex Angulo- hace el mal para que el diablo confíe en él. Se quema las plantas de los pies, tira los crucifijos, roba maletas, desvalija carteras, no socorre ni da la extremaunción a los moribundos,se lleva el libro de Cavan sin pagar de la FNAC, narcotiza y saca la sangre de una virgen y acaba con la vida de la dueña de la pensión.
  
 ¿Es el padre Ángel Berriartúa un "Quijote" enloquecido por la soberbia de haber desentrañado los secretos de la Biblia, desconocidos para el resto de los mortales?
 La lectura del Apocalipsis de San Juan por parte de este teólogo de Deusto le lleva a descifrar los arcanos criptogramas que revelan la fecha del fin del mundo: esa misma Nochebuena en que llega en autobús a Madrid, desde Bilbao, a la Estación de la Plaza de Castilla, en la que vemos ya al comienzo del film las torres del pecado -de la avaricia- donde tendrá la lucha final entre las fuerzas del bien y del mal: las Torres Kio.




 "El día de la Bestia" (1995). Álex de la Iglesia
Las Torres del pecado




 La escultura del Parque del Retiro es la única del mundo dedicada al Diablo: el Ángel Lucifer que desafió a Dios y fue expulsado del Cielo, como lo describe John Milton en su grandioso poema "Lost Paradise".


 El padre Ángel también abandona su Santuario de Begoña, tras la muerte de otro clérigo al que revela sus aterradores descubrimientos, y en un acto de suprema soberbia toma sobre sí la tarea titánica de salvar al Hombre.

 Habiendo sido elegido para esta "misión", entrega su alma al servicio del mal para llegar a conocerlo, y, una vez dentro de sus entrañas, destruirlo.


 Este "Ángel Caído" Berriartúa es un hombre dominado por el fanatismo más absoluto, una mezcla de enajenación psicótica y cruzada escatológica, si ambas cosas no son lo mismo. 


 En su descenso al Hades se encontrará con una galería de pecadores: un cándido drogadicto que practica la violencia gratuita, prostitutas callejeras en las calles más sórdidas de un Madrid frío y nocturno, atolondrados repartidores de publicidad, policías brutales, criadas ignorantes, iracundas y mezquinas dueñas de pensiones miserables, mendigos apaleados y quemados, bandas criminales de fascistas, y las imágenes omnipresentes de la telebasura, la publicidad y la violencia de un mundo sin alma.


 Nuestro "Ángel Caído" es un "pecador del bien": sólo a través de sus pecados la Humanidad quedará salvada.


 El director muestra, a veces de manera poco elegante, la sanguinaria presencia del Maligno en el mundo: "Limpia Madrid" son el verdadero Satanás que llevamos dentro.
 El racismo, la xenofobia, la intolerancia, la avaricia, el genocidio de los desposeídos, las nuevas caras del fascismo, que se concentra en el odio al pobre, aquél que con su sola existencia impugna el sistema capitalista que ha cobijado todos esos males descritos.


 La "noche mala" de la Nochebuena satánica termina con la masacre de una "Sagrada Familia" en un pesebre de cartones: unos mendigos, con un bebé recién nacido, a los que "Limpia Madrid" extermina.





Fuente "El Ángel Caído" (1877). Ricardo Bellver
Parque del Retiro
Madrid (España)



 La larga noche de la búsqueda de la identidad y la morada del Maligno termina con el sacrificio de José Mari, y amanece un nuevo día -meses después en un salto temporal- con los cruzados convertidos en mendigos, bajo la luz de una primavera madrileña y la mirada del "Ángel Caído", en el que ellos mismos se han convertido, prófugos de diversos delitos, que incluyen el homicidio, en su "misión" de salvar a la humanidad de su propio demonio interior.



Fuente "El Ángel Caído" (1877). Ricardo Bellver
Parque del Retiro
Madrid (España)

Foto de El Acorazado Cinéfilo





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