lunes, 22 de diciembre de 2014

"Gusanos de seda" (1976). Inma Arriero, Francisco Huertas.




"Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



Inmaculada Arriero Doblado
Francisco Huertas Hernández






"Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




“Gusanos de seda” (1976) es una infravalorada y olvidada película española de la transición, del director “maldito” Francisco Rodríguez Fernández. Con un sólido guión de Ramón de Diego -a pesar de que la segunda parte del film, en un pueblo de la sierra, decae algo la historia-; una luminosa y nítida fotografía de Manuel Rojas, que sorprende hoy por su extraordinaria calidad, cuando tantas películas españolas de la época ofrecen una paupérrima imagen borrosa; una música muy elegante y triste de Emilio de Diego, con arreglos de Víctor y Diego para guitarra clásica, piano y conjunto camerístico; y, sobre todo, una dirección contenida, con gusto por los encuadres y secuencias resueltas con austeridad casi “bressoniana”.



"Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández


"Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




Francisco Rodríguez Fernández




 Francisco Rodríguez dirigió, entre otras, cintas tan sugerentes como: “La casa grande” (1975); “Gusanos de seda” (1976); “Jaque a la dama” (1978); “Hierro dulce” (1985); “Testigo azul (Alucinema) (1988); “Quince” (1998) y “90 millas” (2005). Todas estas películas son “diferentes”: experimentales –los “alucinemas”- y austeras. Ni la industria le ha tenido en cuenta, ni los críticos tampoco. El público no existe. Sus films no han tenido difusión.



Oficina de notaría donde trabaja Alberto. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández


Alberto recibe los regalos antes de la boda en la notaría. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 La historia se sitúa en Madrid en los días anteriores al estallido de la Guerra Civil, en el año 1936. Rosita (llamada también Rosalía) (Esperanza Roy), es una mujer que padece retraso mental, incapaz de hablar, obligada por su padre, un rico empresario de taxis, don Ernesto (Alfredo Mayo) a casarse con un pusilánime oficinista entrado en años, Alberto (Antonio Ferrandis). Éste está sometido a su madre egoísta, doña Piedad (Rafaela Aparicio). Incapaz de consumar el matrimonio, y anhelando el dinero que el suegro les daría si tuviera un nieto, doña Piedad obliga al marido de la criada (Florinda Chico), un fugitivo republicano herido, a violar a Rosalía. Ante la repentina situación de hambre desencadenada, tras la detención y expropiación de los bienes de don Ernestodoña Piedad decide explotar sexualmente a la chica disminuida, ofreciéndola al alcalde falangista del pueblo en el que se han refugiado (Agustín González)




 Alberto y Rosalía se casan. A la derecha, don Ernesto. A la izquierda, doña Piedad.  "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



Alberto Rosalía se casan. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández





 El film presenta un reparto excepcional:

 Rafaela Aparicio, en uno de sus mejores papeles, si no el mejor, deja su vis cómica para dar una lección de interpretación dramática, que consigue crear en el espectador una auténtica aversión hacia este personaje sin alma. Doña Piedad es una madre posesiva, sin entrañas; capaz de traicionar a su hijo cuando éste la desobedece, de entregar sexualmente a su nuera disminuida a quien detenta el poder; de mandar al paredón con engaños a su criada -Florinda Chico- y a su marido. No tiene escrúpulos porque es una superviviente nata.



Doña Piedad, de negro, tras la boda. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



Doña Piedad, de negro, tras la boda, con su hijo Alberto. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 Esperanza Roy da muestras de su talento en su absoluto dominio de la expresión corporal, puesto que su papel es prácticamente mudo, si exceptuamos sus gritos de impotencia ante la violación y el hambre. Interpreta a una mujer con severo retraso mental, que es entregada por su padre a un gris oficinista solterón entrado en años, dominado por su madre. Es la víctima inocente, de la que todos quieren extraer beneficio –sexual, económico-
 Esperanza Roy, obtuvo el premio de interpretación femenina del CEC (Círculo de escritores cinematográficos)



Rosalía camina por la casa antes de la boda. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



Rosalía y Alberto en la noche de bodas. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



Rosalía cae en el estanque de la casa de la sierra donde se refugian tras empezar la guerra. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 Antonio Ferrandis ofrece una buena interpretación de hijo pusilánime, dominado por su madre, incapaz de una mínima autonomía, incluso en el terreno sexual. Es el peor de todos. Se niega a pensar por sí mismo, a salir del embrión del gusano: su madre.



Doña Piedad y su hijo Alberto, tras apresar al marido de la criada, en la casa de la sierra. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



Florinda Chico interpreta a la criada. En esta escena aparece con su marido, al que acaban de descubrir Alberto y doña Piedad. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 El resto del reparto, incluye a un relevante Alfredo Mayo, en el papel de don Ernestopadre despiadado de Rosalía (Rosita), dispuesto a deshacerse de su hija, aunque ansioso de tener descendencia.



Don Ernesto (Alfredo Mayo) habla con su nueva familia política tras la boda. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 La metáfora de los gusanos de seda que colecciona el apocado chupatintas puede interpretarse como la situación de España en los momentos posteriores a la muerte del dictador Franco, simbolizada en la mujer disminuida, de la que todos abusan. Y que es vendida por una suegra “madrastra”.


Alberto mira con lupa las crisálidas vacías de los gusanos de seda que colecciona. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



 Estos gusanos, que se metamorfosean, pasando por la crisálida, hasta llegar a mariposas, son presentados en la película comiendo sus hojas de higuera, encerrados en cajas, pero nunca llegan al estado de mariposa.



Alberto lee en la cama un libro llamado "Formas y costumbres de los gusanos de seda". "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 El tono del film es asfixiante: los broncos gemidos de Rosalía al ser violada, los gestos mezquinos de hijo y madre, la violencia de los sublevados falangistas. La mirada del protagonista sobre las crisálidas es la mirada sobre su propia vida, prisionera de la tiranía materna, y la mirada, quizá, del director sobre el destino incierto de España.


Rosalía violada por el marido de la criada, tras ser amenazado por doña Piedad. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández




 En definitiva, estamos ante una obra valiosa de la cinematografía española, que ha sido víctima de injustas críticas y del olvido de su director.



El alcalde falangista del pueblo de la sierra (Agustín González). "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández



El alcalde falangista del pueblo de la sierra (Agustín González), en la escena final del film, al que entregan a Rosalía. "Gusanos de seda" (1976). Francisco Rodríguez Fernández





Inmaculada Arriero Doblado
Francisco Huertas Hernández
Diciembre 2014



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