sábado, 29 de noviembre de 2014

Gonzalo Eulogio: Semblanza. El oficio de ver y el oficio de contar. Alicante


Gonzalo Eulogio
Semblanza
El oficio de ver y el oficio de contar

Crítico de cine
Alicante (Espagne)


Francisco Huertas Hernández



 Toda semblanza es sólo "un certain regard" (una cierta mirada) sobre un hombre y su mundo. El mundo de Gonzalo Eulogio, a quien hoy aquí traemos, es el cine.


Gonzalo Eulogio. Foto del Facebook de Gonzalo


 Nació en el año de "Les parapluies de Cherbourg", "My fair Lady", "Marnie", "Goldfinger", "Suna no onna", "Dr. Strangelove or: How I learned to stop worrying and love the bomb", "Il Vangelo secondo Matteo", "Deus e o diabo na terra do sol", "Il desserto rosso", "El extraño viaje", "A hard day's night" ("El Ciudadano Kane de los films pop") y la última película de su amado Carl Theodor Dreyer: "Gertrud"


"A hard day's night" (1964). Richard Lester


 Conocí a Gonzalo en sus críticas semanales en la Cadena SER de Alicante, y en sus intervenciones en televisión, en el Canal 15, hace ya muchos años.
 En él destacaban su voz, potente como un film de Murnau o Ridley Scott: algo así como el Mario del Monaco de la crítica cinematográfica; y su oratoria, trufada de un sentido del humor entre británico y latino: un orador judicial -no olvidemos que Gonzalo sigue ejerciendo como abogado- en el que sus invectivas, sus "orationes in", en contra del acusado (el "malhechor" fílmico) siempre despiertan nuestra sonrisa por esa mezcla de mala leche y elegancia retórica.

 Dado que tenemos la misma edad, me será fácil comprender su "educación sentimental" en el cine: fue cinéfilo desde niño, y, más tarde, su alimento fueron los ciclos en TVE de los maestros del cine, que programaba Pilar Miró. También está en deuda con Paco Huesca, que fue el gran "educador" en el celuloide, de miles de alicantinos, en sus Cines Astoria




 Invité a Gonzalo a dar una conferencia al Instituto de Educación Secundaria Doctor Balmis, de Alicante, para que contara a los alumnos su oficio y su día a día. Fue una charla inolvidable, con un Salón de Actos lleno (más de 120 personas). La charla fue amena e instructiva, y con esa característica ironía del autor





 Gonzalo ha tenido la suerte de nacer en una época en la que los cines eran parte del paisaje urbano. Él, desde niño, pudo asistir a proyecciones en salas cuya evocación es ya un ejercicio de arqueología urbana: el cine "Goya", del barrio de Carolinas, en la calle Doctor Ayela; el "Terraza", en la calle Maestro Alonso, que fue luego tienda de deportes, y que el niño, que devino crítico, frecuentó en las jornadas estivales. Allí vio "El exorcista", que se convirtió en uno de sus films preferidos.


Antiguo Cine "Terraza". Calle Maestro Alonso. Alicante (España)


"The Exorcist" (1973). William Friedkin



 Sus incursiones en las viejas salas de Alicante continuaron por el "Rialto", de la calle Sevilla, otro cine de barrio; el "Monumental-Salón Moderno", el elegante edificio de Alfonso el Sabio, más tarde demolido para albergar un nuevo cine Monumental en un irrelevante y moderno edificio de viviendas


Cine "Monumental-Salón Moderno". Avenida Alfonso el Sabio. Alicante (España)




 Conoció también el cine "Chapí" en su emplazamiento original, y el posterior, donde ahora hay un supermercado Mercadona, en el que se estrenó "La Guerra de las Galaxias"

Nuevo Cine "Chapí". Calle Alvárez Sereix. Alicante (España)


"Star Wars" (1977). George Lucas




 Pasó menos por el "Calderón", el "Alameda", y por el antiguo "Casablanca"


Multisalas "Casablanca". Calle Ángel Lozano. Alicante (España)




  Otro cine importante que nuestro crítico visitó fue el "Carlos III", de la calle San Vicente, que reponía películas clásicas, que yo veía en mi añorado Teatro-Cine de la Passió, en Cervera (Lérida) en los primeros setenta




Cine "Carlos III". Calle San Vicente. Alicante (España)




"The Ten Commandments" (1956). Cecil B. DeMille




  El cine "Avenida" de la Rambla, dejó inolvidables recuerdos en Gonzalo, con su majestuosidad. Allí vio "Rocky" o "Rambo"




Cine "Avenida". Rambla. Alicante (España)



"Rocky" (1976). John G. Avildsen




  Pero su formación como cinéfilo no llegó a su conclusión hasta que pisó los Minicines "Astoria" de nuestro admirado Paco Huesca, en el barrio de Santa Cruz. Allí, en su "segunda casa", vio "Lo importante es amar" de Andrzej Zulawski, que, dicho sea de paso, es una de las películas que a mí más me han impresionado, con esa Romy Schneider decadente y descomunal.
 Muchos otros films legendarios, de "arte y ensayo" proyectó Paco en su Templo del Cinéfilo, que Gonzalo devoró en su dieta de celuloide y sueños.


Minicines "Astoria". Plaza del Carmen. Alicante (España) 


"L'important c'est d'aimer" (1975). Andrzej Zulawski





  Gonzalo también acudía al "Navas" -aún resiste esta sala: ¿por cuánto tiempo?-, enorme, vestigio de una era donde el cine era el entretenimiento de las masas, con su gran pantalla, y donde se ha proyectado recientemente "Amour";


"Amour" (2012). Michael Haneke




y al aristocrático inmueble del "Ideal", cerrado también, por cuya reapertura como Sala Multiusos Cultural batallamos desde las redes sociales, y en donde nuestro homenajeado vio "Tiburón"


Cine "Ideal". Calle Constitución. Alicante (España). Postal escrita de 1931, propiedad de Francisco Huertas Hernández


"Jaws" (1975). Steven Spielberg




 Gonzalo Eulogio también visitó el resto de salas de Alicante: el "Arcadia", los "Ana", los muliticines "Ábaco", "ABC Gran Vía", "Warner Panoramis", los "CineBox Plazamar", los "Yelmo Puerta de Alicante", "CineBox Vistahermosa", el Teatro "Principal" cuando exhibía películas...



Cine "Arcadia". Calle Pablo Iglesias. Alicante (España)



 Toda una vida entre proyectores y acomodadoras, entre fotogramas y planos-secuencia, con sus fichas escritas a mano, que le servían para comentarnos las cintas de estreno, en sus emisiones radiofónicas o televisivas.



Manolo Zarzo, Gonzalo Eulogio y Carlos Saura. Festival de Cine. Alicante. 2014. Foto del Facebook de Gonzalo


 Gonzalo Eulogio, una institución de la ciudad de Alicante, un hombre, que, ante todo, ama el cine, y la comunicación. Un comunicador nato. Su sola presencia y su poderosa voz resuenan a lo largo de las últimas décadas en esta ciudad mediterránea con todos los estrenos, buenas y malas películas, obras de arte -cada vez menos, como dijo él mismo en la conferencia del IES Dr. Balmis: "los maestros, ésos, no volverán"- y entretenimiento zafio, todo en su mirada y en su verbo certero y afilado.

 Gonzalo, de nuevo, gracias 




Francisco Huertas Hernández. Noviembre de 2014


Publicar un comentario