martes, 22 de julio de 2014

Casablanca, proyéctala otra vez. PACO HUESCA GARCÍA. Alicante






Casablanca, proyéctala otra vez 



PACO HUESCA GARCÍA

Programador y empresario cinematográfico

Alicante (Espagne)






 Valía la pena, hablar de ella e intentar... proyectarla otra vez. El lunes 26 de noviembre de 1942, día de acción de gracias en los Estados Unidos, el día del pavo de los americanos, se estrenó "Casablanca", de Michael Curtiz, igual sin pensar que iba a ser el mito por excelencia.






 Para algunos la mejor película de todos los tiempos. Con dos actores que serían iconos indiscutibles en el séptimo arte: Humphrey Bogart e Ingrid Bergman. Aunque en principio la iba a dirigir William Wyler, pero no estaba libre, y la actriz iba a ser Ann Sheridan
o Hedy Lamarr.



"Casablanca" (1942) de Michael Curtiz. Fotograma con Paul Henreid (Victor Laszlo), Ingrid Bergman (Ilsa Lund) y Humphrey Bogart (Rick Blaine)



 La película estaba basada en la obra "Todos vienen al café de Rick" de Murray Burnett y Joan Alison. Y con el tiempo "Casablanca" se convirtió en leyenda, y las leyendas nunca mueren.








 Pero la película por excelencia tuvo una fuerte influencia de inspiración para posteriores directores, y el personaje de Bogart, ese héroe desencantado que lucha por la libertad, muy imitado. Ahora "Casablanca" está de aniversario, concretamente sus 70 añitos. Eternamente joven...






  Y hablando de lo que supuso "Casablanca" en la historia del cine, dos años después, Bogart, Claude Rains y el mismo director repitieron en "Pasaje para Marsella" el espíritu de la mítica peli. No estaba Ingrid, pero estaba Michèle Morgan con sus maravillosos ojos gatunos.







 También en 1944 Howard Hawks reúne a Bogart con Lauren Bacall en su primer encuentro cinematográfico en "Tener y no tener", basada en una novela de Ernest Hemingway. La acción transcurre después de la capitulación de Francia en la Martinica. Relaciones de aventureros con unas poéticas relaciones amorosas al ejemplo de "Casablanca". Para mí una de las mejores películas sobre la amistad y la búsqueda de la libertad.




 


 El personaje de Indiana Jones en la saga de Steven Spielberg, sobre todo en la primera entrega, "En busca del arca perdida" (1981), Harrison Ford recoge la herencia de Bogart, en esas apariciones con smoking blanco y la melancolía del héroe abatido sentado en la barra de un bar.





  En 1995 Martin Scorsese con "Casino", uno de los mayores desastres de su filmografía, Robert de Niro se mira en aquel Bogart irrepetible, aunque en esta ocasión con la Mafia y en Las Vegas, y con un metraje que la hace interminable. Sharon Stone tampoco era la Bergman, ¡normal!. Era otra cosa.






 Antes, en el año 1990, Sydney Pollack rueda "Habana" con Robert Redford en un cínico buscavidas. Un jugador de pocker americano llega a La Habana para participar en una relevante partida de cartas, antes de la revolución castrista. Pollack resucita en Redford la tradición cinematográfica de "Casablanca" como referencia. Pero ese intento de clasicismo cae en los tópicos. Y La Habana no es Casablanca.







  Con "El buen alemán" (2006), Stephen Soderbergh recrea la famosa despedida en la niebla con George Clooney y Cate Blanchett y en blanco y negro. El cartel de la película fue una imitación del de "Casablanca".





 Es en 1972 cuando Herbert Ross en "Sueños de seductor" (Play it again, Sam) con Woody Allen, Diane Keaton y Tony Roberts, dirige la obra teatral del propio Allen, y con un final plagiado y homenajeado de "Casablanca": avión, pista, niebla y la Keaton con un sombrero a lo Bergman.






 También sería justo hablar de las parodias como la de los hermanos Marx en "Una noche en Casablanca" (1946), y algunas otras, en donde lo mejor es no perder tiempo y espacio en recordarlas.






 Habría que mencionar, con todas las distancias,  pero sí por lo que nos toca, "Noches de Casablanca" (1963), de Henri Decoin con Sara Montiel y Maurice Ronet, rodados todos los exteriores en Alicante. Hoy por hoy un verdadero documento para ver parte de nuestra ciudad en los 60,  ya que, en dicha cinta, aparece en todo su esplendor, entre otros lugares, la Comandancia de Marina de Alicante que fue derribada un sábado con nocturnidad y por la que algunos/as tanto luchamos por salvarla.





 De "Casablanca" podríamos estar hablando días. Como las anécdotas. A Bogart se le ponía una plataforma de palmo y medio -como ocurría con Alan Ladd- ya que él medía 1,60 e Ingrid 1,80.


 En una escena la Bergman le pregunta a Bogart si participó en la Brigadas Internacionales de la Guerra Civil española. Él contesta con la cabeza que sí, mientras el doblaje de la época dice no.

 ¿Quién no se enamoró de "Casablanca" al verla por primera vez ? Y por segunda, por tercera o por vigésima. Lo que sí se puede afirmar es que es una película de culto por excelencia.


 Pues nada, soplemos esas setenta velas (aunque sea con retraso) de la película mas mítica que jamás se haya filmado. Igual no sea la mejor, pero eso sí, una bella película cuando hacer cine era un Arte. Una historia bellísima de amor contrariado.Nunca se pensó que el público iba a aceptarla, y Bogart y Bergman andaban convencidos de que iba a ser un desastre y sus respectivas carreras iban a irse al diablo. El resultado fue todo lo contrario. Aceptada por público y crítica, junto a una música, ya inolvidable. Siempre nos quedarán Rick Blaine, Ilsa Lund, Sam... Y esas frases antológicas en la historia del cine como: "¡Bésame, bésame como si fuera la última vez!"; "Toca la canción, Sam. Toca As time goes by"; "Creo que esto es el comienzo de una bella amistad"; "Tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero pronto y para el resto de tus días".







 El otro día leí que se pretendía hacer una secuela de "Casablanca". No es la primera vez que se dice. La Warner Bross habló de una secuela llamada "Brazzaville". Eso, y en technicolor y 3-D para arreglarlo. Ojalá sea una inocentada pura y dura, y quede en un puro chascarrillo, pues el tiempo pasará y ¡siempre nos quedará..."Casablanca" ! !!!Felicidades!!!


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