viernes, 4 de julio de 2014

ADIÓS A LA "CIUDAD DEL CINE" DE ALICANTE. PACO HUESCA GARCÍA. Alicante


ADIÓS A LA "CIUDAD DEL CINE" ("CIUDAD DE LA LUZ") DE ALICANTE


NI FUE BONITO MIENTRAS DURÓ





PACO HUESCA GARCÍA

Programador y empresario cinematográfico

Alicante (Espagne)









 El sueño de Berlanga ha terminado.
Nunca quiso Ciudad de la Luz en Alicante el director valenciano, pero los políticos de turno se empeñaron.




 Y esta meca del cine europeo como se quiso vender y nunca lo fue, estos macroestudios de cine, empezaron por el tejado y así les ha ido.
Se fue gestando dentro del más increíble secretismo y ocultismo, que, desde mi humilde opinión, no llegué a entender nunca. Hacían maquetas y maquetas
y las presentaban por todos los festivales de cine internacionales, mientras que en Alicante era como Spectra de Ian Fleming.


 Y fueron pasando personas sin ningún tipo de preparación al respecto. Algunos aguantaban como podían, pero otros se iban corriendo. Fueron los más inteligentes. Algo pasaba. Y la Generalitat colocaba a sus amiguetes, sus colegas de partido a modo de regalo. Unos eran profesores de tenis del President, otros políticos de segunda fila, otros ex políticos sin destino y algunos más que impresentables.




 Gestores nefastos, y, en donde el dinero se gastaba en cosas tan peregrinas como hacer más de tres presentaciones de Ciudad de la Luz en Madrid a costa de talonario con divinities y políticos populares.



 La cosa ha durado siete años. No en vano el cine es el séptimo arte. Aunque, de arte, tenía poco, era más bien un negocio muy mal planteado.

 Y en esos siete años no se han llegado a rodar ni cuarenta películas y alguna serie para el Canal valenciano ya fenecido.
 Algunas ni llegaron a estrenarse comercialmente, aunque contaron con actores, actrices y directores de prestigio, pero estaban embargadas, y otras rodaron sólo minutos en los estudios para pillar subvenciones.






 El último rodaje fue en 2012, y, ahora, Bruselas confirma, a través del Tribunal General de la UE, lo que ya dijo el comisario Almunia: las ayudas son ilegales, los millones deben devolverse, y los estudios deben ser vendidos, reconvertidos o vaya usted a saber.



 De nuevo otro gran fracaso que habría que analizar en profundidad, pero, sobre todo, por una funesta gestión. Sus directores generales ni sabían inglés, se llegó a negar la entrada a Tarantino,

que vino exprofeso desde San Sebastián, por ignorar quien era, pero se le pagaba a Storaro un mogollón de pasta por una charla magistral.




 Todo valía, aunque todo el mundo ya sabía que nada valía la pena. Su destino estaba escrito sobre el viento, como en esos melodramas de Sirk. Lo malo es que se engañó a mucha gente y a otra se le dio falsas esperanzas y expectativas. Ciudad de la Luz es la historia de un fracaso manejado por políticos patéticos y amigos sociedad limitada.



 Para los que amamos el cine, y para nuestra ciudad no deja de ser una putada, pero ese "the end" se veía venir más tarde o más temprano. Estaba anunciado. Y ese final no ha sido feliz. Ahora su futuro ni se sabe. Una urbanización en donde se trocea como un queso en porciones, o a algún iluminado se le ocurre colocar el Palacio de Congresos de Alicante, otra asignatura pendiente. Para mí el cine ha formado parte importantísima de mi vida, y tuve ocasión de conocer los estudios muy tarde gracias a su último director, hace dos o tres años. Y me resulta curioso que el que fuera mi compañero de estudios y promoción en Deusto, Joaquín (Coqui) Almunia, haya sido el que sentenció la muerte de los estudios alicantinos por su ilegalidad. R.I.P.






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