sábado, 18 de agosto de 2018

"Persona" (1966). Ingmar Bergman. Mount Everest of seventh art - Inma Arriero Doblado & Francisco Huertas Hernández


"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Mount Everest of seventh art
Inma Arriero Doblado & Francisco Huertas Hernández




"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler, the actress (Liv Ullmann) & Alma, the nurse (Bibi Andersson)


 Este artículo contiene un análisis completo de la película con "spoiler" o desvelamiento del argumento


 "Persona" de Ingmar Bergman ha sido definida como "Mount Everest of cinematic analysis". Una de las películas más complejas de la historia, y una de las más perfectas, en su forma vanguardista y en su hondura psicológica y metafísica.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Luces. Acción

 La historia contiene un relato y un metarrelato críptico. Éste abre y cierra el psicodrama
 En el prólogo un fogonazo hace girar un proyector de cine. Vemos el celuloide que contiene fotogramas de cine mudo y dibujos animados. Pero también se nos presentan una araña, el sacrificio de un cordero, y una mano crucificada. Tras esta esquizofrenia visual entramos en la deslumbrante blancura de lo que parece ser una morgue, entre cadáveres de ancianos, donde un niño despierta a la vida. Como en un parto emerge de la sábana y se pone a leer un libro, pero es atraído por una gigantesca pantalla en la que, alternativamente, se muestra el rostro de dos mujeres.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Child & Screen: Elisabet

 Este prólogo -metarrelato- rodado con muchos planos, con cortes secos, y la música disonante del compositor sueco Lars Johan Werle (1926-2001) contiene una luz glacial del legendario director de fotografía Sven Nykvist (1922-2006), cuyo trabajo en esta película alcanza lo sublime.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Ingmar Bergman & Sven Nykvist. Set
Island of Fårö

 El relato posterior es un psicodrama, minimalista en su puesta en escena, pero de una hondura inagotable. La enfermera Alma (Bibi Andersson) recibe el encargo de atender a una actriz famosa que ha perdido el habla, Elisabet Vogler (Liv Ullmann) durante una representación de la tragedia de Sófocles "Electra"

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) playing "Electra"

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Doctor (Margaretha Krook)

 La doctora (Margaretha Krook) le informa que la actriz no está enferma y la decisión es fruto de su fuerza de voluntad. Alma inicia la relación de ayuda atenazada por el reto y su juventud -25 años-. Desde el principio la cuidadora entrega su alma a la mujer silenciosa. Cuando la doctora considera que el hospital no es el lugar adecuado para una no-enferma le propone ir a su casa de campo, acompañada por la enfermera.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Alma (Bibi Andersson)

 En este retiro al borde del mar las dos mujeres solas inician una relación "vampírica" en el que las dos personalidades se transmutan. Alma confiesa un secreto que la atormenta -una orgía en la playa, fruto de la cual quedó embarazada- en una de las secuencias clave del filme: Alma sentada en un sillón ensimismada y, al fondo, como un juez mudo, Elisabet incorporada en su cama. El conflicto moral de Alma, expresado con naturalidad e ingenuidad, entre la que quiere ser (la prometida fiel de Karl-Henrik) y la que es (la voluptuosa amante de unos desconocidos). Los días en el retiro junto al mar son felices para las dos mujeres. Elisabet y Alma pasean y ríen

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Alma (Bibi Andersson)
Confession

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Alma (Bibi Andersson)
Confession

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) 
Confession

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Alma (Bibi Andersson)
The Letter

 Pero una carta de Elisabet a su doctora es leída por Alma. Allí descubre que la falsa enferma se divierte con la enfermera observándola y contando la orgía y el aborto. Alma se siente humillada, traicionada. Desde ese momento su carácter se transforma. Se encierra en sí misma y obliga con violencia a Elisabet a hablar -no obstante Alma cree que Elisabet ya ha hablado, pero podría haber sido en su imaginación-. Alma está a punto de quemar con agua hirviendo a la actriz, pero ésta habla. En otro episodio, probablemente onírico, el marido de Elisabet, el señor Vogler (Gunnar Björnstrand), aparece en la casa y confunde a su mujer con la enfermera. Hacen el amor. Elisabet contempla en silencio todo

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Alma (Bibi Andersson), Mr. Vogler (Gunnar Björnstrand) & Elisabet Vogler (Liv Ullmann) 

 Otro momento crucial es la doble escena repetida desde el ángulo de cada una de ellas en la que Alma analiza la maternidad de Elisabet. Ahí se funden los dos rostros.
El final vuelve al metarrelato omnisciente donde alguien filma la historia.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Alma (Bibi Andersson)


 Analizar esta obra es una tarea hermenéutica mayor por cuanto las experiencias autobiográficas, los referentes explícitos, y la ambigüedad temática son considerables.

 Ingmar Bergman escribió el guión en nueve semanas mientras se recuperaba de una neumonía en el hospital Sophiahemmet, en Estocolmo. Había mantenido una relación con Bibi Andersson, y comenzó otra con Liv Ullmann. La película es un tributo a estas dos mujeres, y, en especial, un canto a la belleza de sus rostros -el director había filmado en 1958, "Ansiktet" (El rostro)-. Bergman tenía la visión de "dos mujeres con grandes sombreros y poniendo sus manos una junto a la otra".

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Alma (Bibi Andersson)
Hands

 Por otro lado está el referente explícito de "Den starkare" (La más fuerte) (1888), pieza teatral de August Strindberg (1849-1912). En ella dos mujeres -actrices- están solas en un café en vísperas de Navidad hablando: la señorita X hace todo tipo de confesiones y análisis a una señorita Y que escucha en silencio. Al final quedará claro quién es "la más fuerte". Esa exorcización del yo en el "Gran-Otro" remite directamente a la película.

August Strindberg: "Den starkare"
Betty Tuvén & Marianne Hedengrahn
Regi: Folke Sundquist
April-Juni 1976
Malmö Stadsteater

 La ambigüedad temática no es más que la suma de inquietudes personales, obsesiones y referentes culturales del director.
 En un principio está el metarrelato: planos detalle con un pene en erección (deseo), una secuencia de cine mudo donde la muerte persigue a un hombre, una araña (¿Dios-araña? visto en las alucinaciones de Karin en "Såsom i en spegel" (Como en un espejo) simbolizando la ausencia del Gran-Otro), el cordero degollado y la crucifixión (cristianismo). Ilusión y fantasmas: cine y anhelo.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Crucifixion

 El puente del niño y la pantalla -una de las imágenes más famosas de la historia del cine- une dos regiones: arte y vida, representación y pasión, apariencia y realidad, cordura e insania. No creemos que sea el niño rechazado por ambas mujeres: niño no deseado y aborto. Pues en todo caso es un contemplador de la identidad y la máscara plasmadas en la gran pantalla electrónica en esos dos rostros borrosos.
 Una interpretación posible sería el paso del mundo antiguo (Galaxia Gutenberg) a la era de la imagen (Galaxia Marconi). Del libro -de cuentos- a la pantalla. (Marshall McLuhan (1911-1980) había publicado en 1964 "The Gutenberg Galaxy: The Making of Typographic Man"Pero no es congruente esta interpretación con la totalidad del filme

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Child & Screen

 El psicodrama de inspiración strindbergiana de la enfermera que se confiesa a la actriz enmudecida plantea el tema del Trastorno de Identidad Disociativo de Personalidad (TIDP), una patología mental en la que se produce un desdoblamiento de la personalidad. Desde este ángulo, Elisabet y Alma serían la misma persona, tal y como las vemos fundidas en varios planos, pero también existe un proceso de vampirización en el que Alma se expone a Elisabet y acaba siendo ella

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann)

 Elisabet es la "persona" (máscara) que decide, no sabemos por qué, dejar de hablar en mitad de una representación de "Electra". Entre el ser (existencia auténtica) y el parecer (papeles representados en la existencia social sometidos a la hipocresía) se debate la señora Elisabet Vogler. En un acto de suprema voluntad decide dejar de representar: solo queda el silencio -o el suicidio-. Así analiza la doctora a su paciente, a la que no reconoce como enferma. La doctora es el arquetipo de la razón científica que parte de hechos y aplica la lógica de la inferencia. Pero el hecho nudo de la existencia nunca ha sido domeñado por la razón. Aquí es donde entra en juego la enfermera Alma, la más real: siente, confiesa, llora. Representa la vida.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Alma (Bibi Andersson)
Shadows

 Y la maternidad es el eje: el único papel que no puede dejar de representar la sra. Vogler -la foto de su hijo, rota y recompuesta por Elisabet-; Alma quiere ser madre pero tuvo que abortar tras el episodio orgiástico. Las dos mujeres se enfrentan y se funden en el rechazo/anhelo de ser madres.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Alma (Bibi Andersson) & Elisabet Vogler (Liv Ullmann)
Faces

 El arquetipo de persona como identidad externa separada del alma, desarrollado por Carl G. Jung (1875-1961) nos lleva al tema de la representación teatral, la vida como un gran teatro del mundo. Los griegos usaban máscaras para representar a los personajes. Elisabet quiere renunciar a todos los personajes, incluido el de sí misma. La palabra "persona" usada por Bergman en latín viene del griego πρóσωπον (máscara). Dado el interés teológico de Bergman no podemos olvidar que "persona" -que remite a la singularidad de cada individuo- es un concepto formado en el cristianismo donde fue identificado con el Λóγος (Logos) divino. Persona como Razón y Lenguaje. Persona como máscara teatral. Elisabet sabe que solo somos personas a través de nuestra palabra. Y como identidades sociales que hablamos, como actriz, esposa y madre, como enferma, decide dar el salto al silencio
 En Alma, ya no habla la persona, sino lo arcano. Desde la vergüenza y la nostalgia, el torrente de confesiones íntimas vertidas en palabras que adquieren la forma de relato se confrontan con la escucha silenciosa de la ex-actriz que no puede dejar de interpretar. Alma realiza una confesión catártica aprovechando el testigo silencioso, y reconociendo su admiración por la estrella del escenario. El personaje de enfermera se rompe, habla lo que hay más allá del yo: el ello

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Elisabet Vogler (Liv Ullmann) & Alma (Bibi Andersson)

 Estas mujeres en guerra psicológica se reconocen las manos, se miran, y entran en un juego de intercambio de roles: ¿quién cuida a quién? Alma dice a Elisabet que se sorprendió viendo una película de ésta: eran iguales. La identidad múltiple, cambiante y contradictoria, en su universo clausurado y carente de hombres, ha llevado a pensar en un lesbianismo, acentuado por las escenas oníricas en que Elisabet va a la habitación de Alma y la ve dormir y luego -en el plano más icónico del filme- le recoge el pelo de la frente y miran a cámara.
 En esa guerra-fusión, Elisabet -como la señorita Y de "Den starkare"- devora "vampirísticamente" a su cuidadora-confidente. Elisabet bebe la sangre de ésta. "Bebe" sus palabras y sus miradas. Bergman, en una entrevista, dijo que Elisabet no consumía por completo a Alma, pero puede que el cuerpo de la actriz yazga inerte cuando Alma abandona el retiro marino en autobús convertida ya en la actriz.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Alma (Bibi Andersson) & Elisabet Vogler (Liv Ullmann)

 Las dos actrices en un tour de force interpretativo -especialmente la descomunal actuación de Bibi Andersson en un monólogo permanente, a la manera de "La Voix humaine" (1929) de Jean Cocteau- apoyadas en un guión impecable de Bergman, la fotografía en claroscuro de Nykvist, y, por encima de todo, la planificación visual de Ingmar Bergman con encuadres bellísimos -¿es la película con mejores planos de la historia?-, primeros planos expresivos y planos generales armónicos conforman una chef-d'oeuvre del séptimo arte.
 El poder que ejerce sobre el espectador "Persona" tiene que ver con su desnudez: los personajes, escenarios, iluminación y música están condensados en un territorio en el que el lenguaje se confronta con el silencio, la identidad se deshace en la máscara, la mirada deviene sueño. Y la desnudez o esencialidad está servida en un lenguaje experimental -Surrealismo buñueliano, Nouvelle Vague, Free Cinema- de primeros planos, sombras y blancuras. Persona es aún un enigma por descifrar.

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Original Poster

Persona
Genre: Drama
Regissör: Ingmar Bergman
Producent: Lars-Owe Carlberg
Manus: Ingmar Bergman
Originalmusik: Lars Johan Werle
Fotograf: Sven Nykvist
Produktionsbolag: Svensk Filmindustri
Premiär: 18 oktober 1966
Speltid: 85 minuter
Land: Sverige
Språk: Svenska

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Bibi Andersson, Ingmar Bergman & Liv Ullmann. 
Set

Skådespelare: 
Bibi Andersson som syster Alma
Liv Ullmann som Elisabet Vogler
Margaretha Krook som läkaren
Gunnar Björnstrand som herr Vogler
Jörgen Lindström som Elisabets son

"Persona" (1966). Ingmar Bergman
Bibi Andersson, Ingmar Bergman & Sven Nykvist. Set

viernes, 17 de agosto de 2018

Marisa Porcel (1943-2018). Una señora del cine - Paco Huesca García. Director de Cinemateca de Alicante


Marisa Porcel (1943-2018). Una señora del cine
Paco Huesca García
Director de Cinemateca de Alicante



"Ana y los lobos" (1973). Carlos Saura
La segunda por la izquierda es Marisa Porcel (Amparo). En el centro Rafaela Aparicio (la madre)
Es totalmente imposible encontrar imágenes de esta actriz que no sean de la deleznable teleserie "Escenas de matrimonio" donde resultaba absolutamente repulsiva

 Ha muerto Marisa Porcel. Cuando leo en el día de su fallecimiento que solo se la recuerda por su papel de Pepa en "Escenas de matrimonio" o "Matrimoniadas", ese bodrio de José Luis Moreno, siento impotencia y pena. 

 Hija del actor Pedro Porcel trabajó en obras de teatro de la compañía de su padre, Isabel Garcés, Teatro María Guerrero y Teatro Español, musicales y revistas. Muchas obras de teatro y series en televisión y más de cincuenta películas con los directores más representativos del cine español. Es de justicia nombrar algunas de esas producciones. Debutó en el cine con "Las viudas" de Pedro Lazaga, Julio Coll y José María Forqué, junto a su padre, "¡Se armó el belén!" y "Proceso a Jesús" de José Luis Saénz de Heredia, "El jardín de las delicias", "Ana y los lobos" y "La prima Angélica" de Carlos Saura, "Carta de amor de un asesino" de Francisco Regueiro junto a Rosa María Mateo, actual directora de RTVE, "Un par de zapatos del 32" de Rafael Romero Marchent, con Ray Milland y Silva Koscina, "Historia de S" de Francisco Lara Polop, "Habla mudita", "Camada negra" y "La mitad del cielo" de Manuel Gutiérrez Aragón, "Spanish fly" de Bob Kellet, con Leslie Philips y Terry Thomas, "¿Quién puede matar a un niño?" de Narciso Ibáñez Serrador, "La siesta" de Jorge Grau, "Parranda" de Gonzalo Suárez, "Soldados" de Alfonso Ungría, "La guerra de los niños" de Javier Aguirre, "Un hombre llamado flor de otoño" de Pedro Olea, "El bosque animado" de José Luís Cuerda, "Soldadito español" de Antonio Giménez Rico, "Hermana, pero ¿qué has hecho?" de Pedro Masó, con Lina Morgan, entre otras.

 Por eso creo es de justicia que la gran Marisa Porcel no solo fue Pepa sino una actriz todo terreno. Descanse en paz.

martes, 14 de agosto de 2018

Mis películas favoritas (44) - My Favourite Films. Autobiografía Fílmica - Francisco Huertas Hernández - Los 5 sentidos


Mis películas favoritas (44) - My Favourite Films
Autobiografía Fílmica
Los 5 sentidos
Francisco Huertas Hernández




"The Godfather. Part III" (1990). Francis Ford Coppola
Michael Corleone (Al Pacino)


 5 sentidos tiene la especie humana que le suministran información del medio externo. La vista ha sido el privilegiado, sea por la naturaleza misma -6 millones de conos y 126 millones de bastones en la retina- o por la cultura -las artes plásticas, el color en la ropa-, y en dura competencia con ella, el oído, del que la música -el único arte que no se da en el espacio- es la representación más pura. Lo audiovisual es el marco perceptivo humano, y en éste es donde se desarrolla el cinematógrafo, que fue de la luz y la sombra al sonido y el color. 
 Pero la gran pregunta que nos hacemos es qué fue de los tres sentidos menores, los olvidados por la cultura: el olfato, el gusto, el tacto. No existe ningún arte de estos sentidos. Y no tenemos medio de fijar para el futuro los recuerdos olfativos, gustativos y táctiles. Algo así como odorogramas, gustogramas y tactogramas. Conservamos los optogramas y audiogramas en fotografías, vídeos, películas, discos, archivos digitales de audio, pero ¿cómo recordar el sabor del plato de solomillo con escalivada de Inma del sábado 11 de agosto de 2018? 
 El cine no recrea la vida sino el marco audiovisual limitado a estos dos sentidos. Las curiosas producciones que tratan de cocina, perfumes y caricias solo entran por la vista y el oído y se interpretan con la imaginación y memoria holosensorial del espectador. Dice nuestra amiga Magdalena que los tres sentidos menores nos "animalizan", y, quizás, sea la cultura, o el progreso, la potenciación de lo óptico y lo sónico. Es paradójico el éxito de la gastronomía en la televisión donde ningún espectador puede oler ni gustar los platos. Ha sido reducida a espectáculo audiovisual. "Master Chef" no es más que un circo con payasos disfrazados de cocineros. 
 En las 10 películas que hoy traigo no hay más sabor que el picor de la mostaza, aunque en ella no es más que una parábola. El centro mismo de esta lista es la trilogía de "El Padrino", uno de los cenits del séptimo arte. Don Vito Corleone usa metáforas y analogías olfato-gustativas: "Revenge is a dish best served cold" y Sollozzo dice: "I don't like violence, Tom. I'm a businessman. Blood is a big expense". La sangre no huele ni quema en la pantalla, y eso ha hecho que hayamos encontrado el consuelo de la sublimación. Nuestro placer estético se construye sobre los instintos crueles desviados: otros matan por nosotros en la pantalla.
 Desde "Tabu" de Murnau donde el deseo humano rivaliza con la prohibición seudo divina a la castración brutal del sacerdote de Eloy de la Iglesia, pasando por el tacto inaprehensible de las mariposas muertas de "El coleccionista" de Wyler, la mala sangre de Carax, los espectáculos de un país bárbaro y sádico llamado España en "Lejos de los árboles" de Esteva, o el sufrimiento de la consunción en "Amour" de Haneke, todo un mundo de experiencias sensoriales hechas plano, grito, luz, susurro, pero sin sabor, gusto ni tacto


"Tabu" (1931). Friedrich Wilhelm Murnau


"The Godfather" (1972). Francis Ford Coppola


"The Godfather. Part II" (1974). Francis Ford Coppola


"The Godfather. Part III" (1990). Francis Ford Coppola


"The Collector" (1965). William Wyler


"Lejos de los árboles" (1972). Jacinto Esteva


"Mauvais Sang" (1986). Léos Carax


"El sacerdote" (1978). Eloy de la Iglesia


"El grano de mostaza" (1963). José Luis Sáenz de Heredia


"Amour" (2012). Michael Haneke